Publicado 07/08/2026 05:26

Las autoridades palestinas de Jerusalén Este denuncian más de 50 heridos y 60 detenidos en una redada israelí

August 5, 2026, Ramallah, Palestine, State of: QALANDIYA REFUGEE CAMP, PALESTINE - AUGUST 5, 2026: Israeli forces launched a large-scale military operation in Qalandiya refugee camp and the town of Kafr Aqab, north of occupied Jerusalem on august 5, 2026.
August 5, 2026, Ramallah, Palestine, State of: QALANDIYA REFUGEE CAMP, PALESTINE - AUGUST 5, 2026: Israeli forces launched a large-scale military operation in Qalandiya refugee camp and the town of Kafr Aqab, north of occupied Jerusalem on august 5, 2026. - Europa Press/Contacto/Salman Mohsen Alkhatib

MADRID 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades palestinas de Jerusalén Este han denunciado en la madrugada de este viernes que más de medio centenar de palestinos han resultado heridos y cerca de 60 han sido arrestados en "una ofensiva militar de dos días" perpetrada por fuerzas israelíes en el campamento de refugiados de Qalandiya y la localidad de Kafr Aqab, al norte de la ciudad de Jerusalén.

"Las fuerzas de ocupación israelíes se retiraron del campamento de Qalandiya y de la localidad de Kafr Aqab, al norte de la Jerusalén ocupada, tras una ofensiva militar de dos días que ha dejado decenas de heridos y detenidos, y causó cuantiosos daños a la propiedad pública y privada", ha denunciado en redes la Gobernación de Jerusalén.

Según los datos recogidos por la Gobernación, "los equipos médicos de la Media Luna Roja Palestina han atendido un total de 51 casos desde el inicio de la agresión hasta la retirada de las fuerzas de ocupación", incluidos "38 heridos por palizas que fueron trasladados a hospitales, seis heridos por palizas atendidos en el terreno, un herido por bala de goma y seis casos de inhalación de gases lacrimógenos.

"Las fuerzas de ocupación también llevaron a cabo una amplia campaña de arrestos e investigaciones sobre el terreno, con más de 60 palestinos arrestados, detenidos o interrogados desde el inicio de la agresión", ha agregado el organismo, que ha denunciado que las detenciones también han estado dirigidas "contra familiares de prisioneros y mártires, como parte de la política de castigo colectivo", y que "entre los arrestados había niños y mujeres, y es probable que la cifra real sea mayor".

Además, la autoridad denuncia que "los ataques se han extendido a la propiedad pública y privada": "Las fuerzas de ocupación demolieron siete tiendas en las inmediaciones del puesto de control militar de Qalandiya, además de demoler un lavadero de coches, arrasar el patio de una casa y destruir el contenido de decenas de viviendas durante las operaciones de registro", ha aseverado, recogiendo al hilo denuncias de saqueos en casas de familias palestinas residentes de la zona.

"La Gobernación de Jerusalén afirma que los hechos sobre el terreno han refutado la versión israelí, que intentó justificar la agresión con el pretexto de perseguir la supuesta 'infraestructura terrorista'", reza el comunicado en el que la administración argumenta que, "por el contrario, los hechos demuestran que el objetivo era someter y aterrorizar a la población e imponer el control militar sobre el campamento".

Asimismo, la Gobernación ha enmarcado la actuación de las fuerzas israelíes sobre el trasfondo de "una serie de importantes proyectos coloniales destinados a reconfigurar el mapa geográfico y demográfico de la ciudad", incluido un plan para "la construcción de entre 7.000 y 9.000 viviendas" en un asentamiento en Qalandiya, el establecimiento de un tribunal militar y la construcción de una carretera que "conecta el norte de Jerusalén con el corazón de los territorios ocupados en 1948 y discurre junto al campamento de Qalandiya", entre otros.

"La Gobernación de Jerusalén indica que la imposición de una nueva realidad militar en la zona busca crear el entorno de seguridad necesario para acelerar la ejecución de estos proyectos y consolidar el control colonial sobre la parte norte de la ciudad", ha denunciado en un texto en el que advierte de "una política destinada a imponer nuevas realidades sobre el terreno, en preparación para la anexión y el aislamiento de la ciudad de su entorno palestino".

Por ello, la autoridad "insta a la comunidad internacional y a Naciones Unidas a que cumplan con sus responsabilidades legales y humanitarias, tomen medidas inmediatas para detener estas políticas, exijan responsabilidades a la ocupación por las graves violaciones cometidas contra la población civil y garanticen la protección internacional del pueblo palestino y sus instituciones nacionales en la Jerusalén ocupada".

Contador

Contenido patrocinado