Publicado 26/03/2021 12:28CET

O.Próximo.- El Gobierno palestino aplaude la decisión de Biden de restaurar la ayuda tras los recortes de Trump

Archivo - El primer ministro de la Autoridad Palestina, Mohamad Shtayé
Archivo - El primer ministro de la Autoridad Palestina, Mohamad Shtayé - -/APA Images via ZUMA Wire/dpa - Archivo

Washington asegura que "dará pasos" para reabrir los canales diplomáticos con la Autoridad Palestina

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro palestino, Mohamed Shtayé, ha aplaudido la decisión de Estados Unidos de entregar 15 millones de dólares (cerca de 12,7 millones de euros) en ayuda a la Autoridad Palestina frente a la pandemia de coronavirus, la primera bajo la Administración de Joe Biden, después de que Washington cortara casi totalmente su financiación a las autoridades palestinas durante la Presidencia de Donald Trump.

Shtayé ha señalado que la ayuda "es un paso importante en la buena dirección para redibujar la relación con la Administración estadounidense, que se detuvo durante el mandato de Trump en la Casa Blanca por sus posturas sobre la cuestión palestina, en violación de las resoluciones internacionales", según ha informado la agencia palestina de noticias WAFA.

El Departamento de Estado estadounidense indicó el jueves que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) destinará el montante para abordar las necesidades humanitarias "más urgentes" en Cisjordania y la Franja de Gaza ante la pandemia.

La Autoridad Palestina recibió el primer lote de vacunas contra la COVID-19 de AstraZeneca y Oxford y de Pfizer y BioNTech a mediados de marzo, gracias al mecanismo, auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). COVAX ha comprometido un total de 205.440 dosis para Cisjordania y Gaza, donde se han contabilizado más de 230.000 contagios y 2.500 fallecimientos a causa de la enfermedad.

Por su parte, la representante permanente estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, destacó el jueves que "Biden está restaurando los programas de asistencia estadounidense para ayudar el desarrollo económico y la ayuda humanitaria al pueblo palestino".

Así, defendió que "esta ayuda, urgente y necesaria, es parte del renovado compromiso (de Washington) con el pueblo palestino" y argumentó que "ayudará a los palestinos en situación de necesidad, lo que generará más estabilidad y seguridad tanto para israelíes como para palestinos".

"Eso es consistente con nuestros intereses y nuestros valores, y va en línea con nuestros esfuerzos para acabar con la pandemia y la inseguridad alimentaria en el mundo", arguyó Thomas-Greenfield, quien recalcó que "Estados Unidos espera continuar su trabajo con Israel, los palestinos y la comunidad internacional para buscar la largamente buscada paz en Oriente Próximo".

REAPERTURA DE CANALES DIPLOMÁTICOS

Thomas-Greenfield desveló además de que la Administración Biden "dará pasos para reabrir los canales diplomáticos de comunicación que fueron cerrados durante la última Administración" y sostuvo que "las interacción tendrán como objetivo generar apoyo a una solución pacífica al conflicto palestino-israelí".

En este sentido, hizo hincapié en que Washington "ha vuelto a comprometerse con la visión de una solución de dos estados mutuamente acordada, en la que Israel viva en paz y seguridad junto a un estado palestino viable", en aparente rechazo al 'acuerdo del siglo' planteado por Trump, que fue aplaudido por Israel pero rechazado de plano por las autoridades palestinas.

"Creemos que esta visión es la mejor forma de garantizar el futuro de Israel como un Estado democrático y judío, mientras se mantienen las legítimas aspiraciones del pueblo palestino a un Estado y a vivir con dignidad y seguridad", manifestó, antes de reiterar que el objetivo de Washington es "hacer avanzar la libertad, la seguridad y la prosperidad de israelíes y palestino de forma tangible y a corto plazo".

De esta forma, argumentó que "estos avances permitirán hacer avanzar las posibilidades de una solución negociada de dos estados, en línea con el Derecho Internacional y las resoluciones relevantes de la ONU" y subrayó que "es esencial que ambas partes den pasos concretos para hacer avanzar la solución de dos estados".

FIN DE LAS ACCIONES "UNILATERALES"

Por ello, Thomas-Greenfield pidió a Israel y la Autoridad Palestina que "eviten toda acción unilateral que haga que la solución de dos estados sea más difícil de lograr, ya sean actividades en los asentamientos, demoliciones de viviendas, incitación a la violencia o dar compensaciones a personas encarceladas por actos de terrorismo".

"Pedimos el fin de todos los actos de violencia, incluidos los de terrorismo, así como a la incitación de la violencia y a actos de provocación y destrucción", apuntó Thomas-Greenfield.

Por último, dijo que "no todas las críticas a Israel son ilegítimas", pero alertó de que "demasiado a menudo, las críticas viran peligrosamente hacia el antisemitismo". "El antisemitismo, como todas las formas de odio, trabaja directamente contra la causa de la paz, por lo que nos opondremos de forma firme a estos esfuerzos unilaterales", zanjó.

Las declaraciones de Thomas-Greenfield llegaron apenas dos días después de que el Cuarteto para Oriente Próximo, integrado por Naciones Unidas, la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Rusia, apostara por el retorno a unas "negociaciones significativas" que deriven en una solución al conflicto palestino-israelí que se fundamente en la solución de dos estados.

La Presidencia palestina acusó la semana pasada a Israel de "torpedear" los esfuerzos internacionales destinados a lograr un acuerdo de paz y criticó la reciente decisión de demoler un centenar de viviendas en un barrio de Jerusalén Este, al tiempo que pidió al Cuarteto, a la ONU y a Washington que "presionen a Israel" para que "ponga fin a estas graves violaciones".

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, afirmó a principios de febrero que el llamamiento del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, a favor de una conferencia internacional es "una oportunidad positiva" para hacer avanzar el proceso de paz en la región.

Abbas reclamó a Guterres en octubre de 2020 consultas "urgentes" para la convocatoria de una conferencia internacional de paz para volver a impulsar las conversaciones entre israelíes y palestinos, después de que varios países alcanzaran acuerdos con el Gobierno israelí para normalizar sus relaciones y tras rechazar el papel mediador de Estados Unidos debido a lo que considera un sesgo a favor de Israel.

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