Archivo - El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu (archivo) - Kay Nietfeld/dpa - Archivo
MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dado las gracias a Colombia por abrir en Jerusalén su Embajada en Israel, un paso duramente criticado por el Gobierno palestino, y ha ensalzado que "algo extraordinario sucede en América Latina", en el marco del giro de la región hacia gobiernos conservadores.
Netanyahu ha aprovechado una cena de gala celebrada en el Ministerio de Exteriores israelí con motivo de la apertura de la legación para apuntar que los "vínculos profundos" entre Israel y América Latina "se torcieron" y "descarrilaron por completo" con la llegada de gobernantes izquierdistas a países como Argentina, México, Brasil y Colombia.
"Surgieron nuevos 'faraones' que no conocían a José, ni a Gedeón, ni a Benjamín. Todo esto acabó cayendo bajo la influencia de la 'alianza global woke'. Fue un declive constante", ha sostenido, antes de recalcar que "ahora está ocurriendo algo extraordinario en América Latina".
"Todo está volviendo. La gran amistad, la gran afinidad, la profunda afinidad entre nuestros pueblos. Una verdadera amistad. Se basa, sí, en intereses (...), pero nace del corazón. Proviene de valores", ha argumentado Netanyahu, quien ha hablado así de "un legado compartido".
En este sentido, ha destacado que se trata de "un legado judeocristiano que comenzó en esta ciudad (Jerusalén), la ciudad de los profetas, del rey de Israel". "La ciudad del cristianismo. Aquí es donde todo empezó, y esto constituye un vínculo muy fuerte entre nuestros pueblos", ha apuntado.
Netanyahu ha aprovechado además para recordar que en 2017 tuvo conocimiento del "sorprendente" hecho de que en los 70 años anteriores de historia de Israel "ningún primer ministro de Israel en ejercicio había viajado más al sur de Texas". "Ese era nuestro límite hacia el sur", ha relatado.
"Decidí que debíamos cambiar eso. Estamos hablando de toda América Latina; una parte inmensa de la humanidad, una región enorme e importante del mundo", ha puntualizado, al tiempo que ha destacado que su primera gira incluyó paradas en Colombia, Argentina y México.
"Por cierto, un año después, creo que fuimos a un país pequeño llamado Brasil, para la toma de posesión del presidente (Jair) Bolsonaro. ¿Quién sabe? Quizá volvamos a hacerlo", ha deslizado, en referencia a la posible victoria del hijo del exmandatario, Flávio Bolsonaro, en la segunda vuelta de las presidenciales, en las que se enfrenta al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Por ello, ha hecho hincapié que Israel y sus aliados hacen frente en la actualidad "a un culto a la muerte que se ha apoderado de diversas partes del mundo". "Es una batalla de la civilización contra la barbarie. Nosotros defendemos la civilización, defendemos la vida, defendemos la esperanza. Y estamos dispuestos a luchar contra los bárbaros", ha reseñado.
"Valoramos a quienes están a nuestro lado, y Colombia está con nosotros", ha ensalzado, al tiempo que ha prometido que Bogotá "no tiene mejor amigo que Israel" tras la apertura de la citada legación, que ha sido trasladada a Jerusalén como parte de un compromiso del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.
Hasta la fecha, sólo siete países habían abierto sus Embajadas en Jerusalén --Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Fiyi y Nauru, a los que se suman las autoridades de Kosovo y la región semiautónoma somalí de Somalilandia--, una escueta lista a la que ahora se suma Colombia.
La apertura de Embajadas en Jerusalén es motivo de crítica por parte de la Autoridad Palestina y el resto de grupos palestinos, ya que Jerusalén Este se encuentra ocupada desde la Guerra de los Seis Días de 1967. Es, de hecho, en la parte occidental de la ciudad donde Israel tiene la sede del Parlamento, el Tribunal Supremo y varios ministerios.
A pesar de que Israel considera a la ciudad como su capital unificada, la comunidad internacional --con contadas excepciones, incluido Estados Unidos-- no lo hace y la solución de dos Estados contempla un Estado palestino en las fronteras de 1967 con Jerusalén como capital compartida entre ambos países.