Los ministros de Exteriores de la UE, reunidos en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se celebra este lunes en Bruselas - FRANCOIS LENOIR
BRUSELAS, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Exteriores de la UE han constatado este lunes sus diferencias ante el documento de opciones presentado por la Comisión para vetar o limitar el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania, con un bloque liderado por España e Irlanda que presiona por decretar un embargo total, y otro comandado por Alemania que defiende priorizar la diplomacia con Israel.
La división también ha quedado patente en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se celebra este lunes en Bruselas sobre el modo en el que habría que votar cualquier medida contra los asentamientos: Alemania y los países del Báltico piden que sea necesaria unanimidad, otros como Austria y Bulgaria reclaman a la Comisión más claridad con sus opciones, mientras que España cree que debe hacerse por mayoría cualificada.
Todo ello en el día en el que los ministros debaten sobre las tres opciones presentadas por la Comisión, entre las que destacan la creación de un sistema de licencias de exportación para estos bienes, la imposición de aranceles punitivos o prohibitivos y, como opción más drástica, una prohibición parcial o total de las importaciones de productos procedentes de los asentamientos en Cisjordania.
LA "TÁCTICA DILATORIA" DE BRUSELAS
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha defendido esta última opción contra los asentamientos israelíes y ha llegado a criticar la "táctica dilatoria" de altos cargos de la Unión para retrasar con "debates y debates" un voto para definir el veto comercial.
El jefe de la diplomacia española ha defendido que "no ha lugar de opciones" y que la prohibición de importar estos productos debería ser inmediata en cumplimiento de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
En una línea idéntica se ha expresado Irlanda, cuya ministra de Exteriores, Helen McEntee, ha descartado de plano las opciones de fijar aranceles o licencias de exportación al entender que "legitimarían" el comercio con territorios ocupados.
También se ha apoyado en los servicios jurídicos del Consejo para defender que, al tratarse de un asunto puramente comercial, la medida "puede y debe aprobarse" por mayoría cualificada, esquivando el veto de los países reacios en el caso de que las sanciones fueran política exterior, ya que entonces haría falta unanimidad para que fueran aprobadas.
El ministro de Exteriores luxemburgués, Xavier Bettel, ha considerado "vergonzoso" que la Unión siga sin ser capaz de tomar decisiones pese a la deriva del Gobierno de Netanyahu y ha avisado de que el bloque no debe "esperar a que las elecciones (en Israel) hayan pasado"; al tiempo que ha lamentado que para algunos miembros del Colegio de Comisarios del Ejecutivo de Ursula von der Leyen "preferirían que siquiera habláramos hoy de esto".
"No es porque no se haya pedido. Hemos insistido, insistido e insistido", se ha quejado Bettel a la prensa a su llegada a la reunión en Bruselas, en referencia a las posibles opciones que Kallas ha puesto este lunes sobre la mesa, para después admitir que teme que los 27 encuentren "una nueva razón para no votar" en esta ocasión pese a que, según ha subrayado, aunque la imposición de sanciones requiere unanimidad, para actuar sobre las relaciones comerciales basta la mayoría cualificada.
A este eje se ha sumado el representante de Bélgica, Maxime Prévot, quien ha instado a ver si el documento de opciones logra recabar un "apoyo más fuerte" que haga cambiar de opinión a los socios más reacios, advirtiendo de que existe un consenso total en que la situación en Cisjordania es "inaceptable".
Por su parte, el ministro de Países Bajos, Tom Berendsen, se ha mostrado a favor de la mayoría cualificada y recordado que ya aplica a nivel nacional una medida de bloqueo a los productos procedentes de los asentamientos ilegales, por lo que ha considerado "conveniente" que la Unión Europea adopte una regulación propia similar.
ALEMANIA, ITALIA Y LOS BÁLTICOS EXIGEN UNANIMIDAD
En el extremo opuesto, Alemania lidera el sector reacio a las sanciones comerciales contra los asentamientos. Su ministro de Exteriores, Johann Wadephul, ha insistido en que cualquier paso en esta dirección requiere estrictamente la unanimidad de los Veintisiete.
También ha abogado por centrar los esfuerzos en que el diálogo con Israel sea efectivo, desmarcándose de un escenario de escalada comercial y exigiendo al Ejecutivo israelí que actúe con firmeza contra los colonos violentos.
Por su parte, el primer ministro de Italia, Antonio Tajani, se ha alineado con las tesis de la prudencia al defender que el debate de las opciones no responde a una "decisión comercial", sino a una "elección política", por lo que ha insistido en que cualquier resolución debe ser adoptada estrictamente por unanimidad de los Veintisiete.
Eso sí, ha remarcado que su gobierno no mantiene una postura "prejudicialmente contraria" a estudiar sanciones contra las importaciones de los asentamientos en Cisjordania, aunque ha restado urgencia a las medidas alegando por realizar una "evaluación profunda".
A este freno se han sumado las delegaciones bálticas. Desde Letonia, Artjoms Ursulskis, se ha mostrado a favor de requerir la unanimidad y ha abogado por sanciones "más pequeñas" en el futuro. "De momento no estamos preparados para aceptar la propuesta", ha añadido.
En una línea similar, el lituano Kestutis Budrys, pese a que ha lamentando la situación en Cisjordania, ha insistido en que la prioridad absoluta de la Unión en asuntos tan sensibles debe ser salvaguardar la unanimidad y la cohesión interna entre los Estados miembro.
PETICIÓN DE MÁS CONCRECIÓN A LA COMISIÓN
Por su parte, la ministra austriaca, Beate Meinl-Reisinger, ha exigido a la Comisión Europea un "documento jurídico sólido" que certifique si la base legal es comercial o de política exterior, rechazando que la elección de la vía de votación sea una "competencia para expresar deseos".
Asimismo, la ministra de Bulgaria, Velislava Petrova, ha celebrado que existan propuestas firmes tras "muchas discusiones hipotéticas en el pasado", pero ha reclamado "orientación" al Ejecutivo comunitario para aclarar el marco de votación y para garantizar que los colonos israelíes eludan las sanciones.
Por su parte, la ministra de Exteriores de Rumanía, Oana Oiu, ha evitado valorar el documento de opciones y ha limitado su posición a un respaldo genérico y cerrado a las decisiones que adopten los tribunales internacionales.
El debate se enmarca en las opciones presentada por la Comisión, que han estado sujetas a críticas por algunos Estados miembro, que consideran que presentar una lista de opciones, en lugar de una propuesta con un marco legal definitivo, retrasa la adopción final de sanciones contra los asentamientos ilegales en Cisjordania.
LA COMISIÓN DEFIENDE SU LABOR
La comisaria del Mediterráneo, Dubravka Suica, ha defendido la acción del Ejecutivo comunitario alegando que "la Comisión está haciendo su trabajo", y que están llevando a cabo la tarea que los líderes de la Unión le encomendaron en la última cumbre en junio.
"Tenemos una propuesta con opciones. Las opciones se van a discutir, y quiero escuchar posturas claras por parte de los Estados miembro. Esto es importante. Son ellos los primeros que tienen que decir cuál es su posición y su opción, no la Comisión", ha aseverado.
Una vez decidan, ha explicado Suica, el Ejecutivo desarrollará la opción para incluir presentar una propuesta firme con una base legal, aunque ya será de cara al CAE del próximo mes de octubre, cerca de los comicios en Israel.