Publicado 10/02/2020 19:28:12CET

Una organización civil pide la dimisión de la presidenta de la comisión electoral de Malaui y anuncia protestas

Malaui.- Una organización civil pide la dimisión de la presidenta de la comisión
Malaui.- Una organización civil pide la dimisión de la presidenta de la comisión - GETTY IMAGES / MARK WILSON - Archivo

El Tribunal Constitucional anulara las elecciones presidenciales de 2019 por irregularidades como el uso de Tipp-Ex en las actas

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una organización pro Derechos Humanos de Malaui ha anunciado este lunes que convocará manifestaciones en el país a partir del jueves en el caso de que la presidenta de la Comisión Electoral de Malaui (CEM), Jane Ansah, no dimita, después de que el Tribunal Constitucional anulara las elecciones presidenciales de 2019 por irregularidades.

El presidente de la Coalición de Defensores de los Derechos Humanos (HRDC), Timothy Mtambo, ha resaltado que los manifestantes "cerrarán las oficinas de la CEM" y ha recalcado que el grupo "seguirá luchando por la justicia".

"Este país debe ser disfrutado por todos, porque este país pertenece a todos los ciudadanos", ha manifestado, antes de reclamar al Parlamento que apruebe una reforma electoral, tal y como ha pedido el Constitucional.

Mtambo ha señalado además durante una rueda de prensa en la capital, Lilongüe, que los manifestantes deben concentrarse de forma pacífica y sin recurrir a la violencia para expresar sus demandas, según ha informado el portal de noticias Malawi 24.

La HRDC ha publicado un mensaje en su cuenta en la red social Twitter convocando las protestas el 13 de febrero a partir de las 8.00 horas (hora local) para "restaurar el destino a través de la justicia electoral". Así, ha reclamado que los participantes vistan de negro, blanco y negro.

El presidente de Malaui, Peter Mutharika, y la CEM presentaron viernes una apelación contra la decisión de anular los resultados de las presidenciales de mayo de 2019, en las que el mandatario obtuvo la reelección, y ordenar una repetición de la votación.

En un fallo unánime adoptado el 3 de febrero, el Constitucional dijo que sólo había podido verificar la autenticidad del 23 por ciento de las hojas de resultados, por lo que ordenó que se celebraran nuevas elecciones en un plazo de 150 días.

El presidente del Constitucional, Healey Potani, señaló que los resultados deben considerarse "inválidos, nulos y sin validez", tras dar la razón a los demandantes, que denunciaron que las elecciones habían estado marcadas por las irregularidades.

"Nuestras conclusiones indican que las irregularidades y anomalías fueron tan generalizadas, sistemáticas y graves que la integridad de los resultados está comprometida", manifestó, antes de destacar que durante las vistas se ha podido confirmar que "hubo un uso generalizado del Tipp-Ex para alterar los resultados (de las actas electorales)".

Así, resaltó que, de esta forma, el tribunal considera que el demandado, Mutharika, "no fue elegido debidamente durante las elecciones del 21 de mayo de 2019". "Por ello, ordenamos la anulación de las elecciones", zanjó Potani.

En respuesta, Mutharika afirmó que la decisión "inaugura la muerte de la democracia" en el país. "Como muchas personas en Malaui, mi equipo legal y yo tenemos graves dudas sobre el fallo", dijo.

Mutharika, un antiguo profesor de Derecho y exministro de Justicia, subrayó que el juicio "tiene errores que deben ser corregidos" y alertó de que "sienta un precedente con puntos débiles" para las futuras elecciones en el país.

Los líderes del Partido del Congreso de Malaui (MCP) y del Movimiento Unido de Transformación (UTM), Lazarus Chakwera y Chilima, respectivamente, denunciaron los resultados por supuestas irregularidades.

EL CONTEXTO POLÍTICO

Mutharika se impuso en los comicios con un 38,57 por ciento de los votos, por delante de Chakwera, quien se hizo con un 35,41 por ciento. En tercer lugar quedó el exvicepresidente Chilima, con un 20,24 por ciento.

Desde entonces se han sucedido las protestas en el país para reclamar la salida del poder de Mutharika y protestar por el supuesto fraude electoral y la gestión de los comicios por parte de Ansah.

Mutharika llegó al poder en 2014 y se le atribuye el mérito de mejorar las infraestructuras y reducir la inflación, pero en los últimos tiempos se ha enfrentado a acusaciones de corrupción y de beneficiar a las regiones rurales, donde tiene su nicho electoral.

Malaui se independizó de Reino Unido en 1964 y, después de una primera época de estabilidad económica y social, gracias en parte a las ventas de té y tabaco, su deuda pública se ha disparado y la pobreza se ha profundizado. Las denuncias sobre fraude electoral han desatado protestas en algunos feudos opositores.

De hecho, Chilima anunció en mayo de 2018 que abandonaba el gubernamental Partido Demócrata Progresista (DPP) debido al "vergonzoso nivel" de corrupción en el país y prometió abrir investigaciones y acabar con la impunidad en caso de hacerse con la victoria en las urnas.

El país ha sido uno de los más estables políticamente de África desde su independencia. El sistema de partido único terminó en 1993 y desde entonces se han celebrado elecciones multipartidistas cada cinco años, siendo estas las sextas desde el inicio de dicho periodo.

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