Publicado 14/12/2020 15:59CET

Ouattara toma posesión para un tercer mandato con la promesa de "reforzar" la "reconciliación" en Costa de Marfil

El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara
El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara - 2018 GETTY IMAGES / POOL - Archivo

EEUU reconoce la victoria de Ouattara a pocas horas de su toma de posesión

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, ha tomado posesión este lunes para un polémico tercer mandato tras su victoria en las elecciones del 31 de octubre, boicoteadas por la oposición, con la promesa de "reforzar" la "reconciliación" a raíz de la crisis política en la que está sumido el país africano por los comicios.

Ouattara ha destacado durante una ceremonia en el Palacio Presidencial de Abiyán --la ciudad más poblada y antigua capital del país-- que sus principales objetivos serán la reconciliación, la educación y fomentar el empleo entre los jóvenes, según ha informado el portal de noticias Koaci.

Así, ha hecho hincapié en que se creará un Ministerio de Reconciliación Nacional con el objetivo de "reforzar la cohesión nacional y la reconciliación entre hijas e hijos de la querida Costa de Marfil", antes de tender la mano a la oposición para rebajar las tensiones.

Ouattara, que ha pedido al primer ministro, Hamed Bakayoko, que retome las discusiones con los partidos políticos para la aplicación de las recomendaciones de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) relativas a la comisión electoral de cara a las legislativas que se celebrarán en el primer trimestre de 2021, ha solicitado a la oposición que fomente el diálogo para reforzar la paz y la estabilidad.

"Todos juntos debemos construir un futuro más radiante para todos nuestros conciudadanos y las generaciones futuras", ha sostenido, antes de condenar la "violencia" y los "actos intolerables" registrados a raíz de las presidenciales, incidentes en los que habrían muerto más de 80 personas.

"Condeno con la mayor firmeza estos actos violentos que han provocado la pérdida de vidas humanas y la destrucción de bienes públicos y privados. Estos actos graves no deben quedar impunes. Hace falta poner fin a la impunidad en nuestro país, es una exigencia para el respeto de los Derechos Humanos", ha sostenido.

En este sentido, el mandatario marfileño ha manifestado que "la vida de los marfileños y de las poblaciones que viven en Costa de Marfil no deben ser sacrificadas para satisfacer objetivos políticos", tal y como ha recogido el citado portal de noticias.

Ouattara ha apostado además por impulsar el sistema educativo del país, tras describir la educación "como un derecho inalienable de todos los niños del país", así como de trabajar contra el aumento de la pobreza y contra la corrupción.

"La lucha contra la pobreza es un asunto importante, porque la corrupción socava los cimientos del Estado de Derecho y la democracia", ha argüido, al tiempo que ha sostenido que la corrupción "altera la buena fe esencial para el correcto funcionamiento de las instituciones gubernamentales, políticas y económicas".

EEUU RECONOCE LA VICTORIA DE OUATTARA

Estados Unidos ha reconocido este lunes la victoria del presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, en las polémicas elecciones celebradas el 18 de octubre, a pocas horas de que tome posesión para un tercer mandato al frente del país africano.

La Embajada de Estados Unidos en Costa de Marfil ha señalado en un comunicado en sus cuentas en redes sociales que Washington "reconoce la reelección de Ouattara" y "espera continuar la cooperación bilateral cercana en todo el abanico de valores e intereses compartidos".

Asimismo, ha destacado que "saluda y anima todos los esfuerzos destinados a promover la reconciliación, la inclusión, una participación política amplia y el respeto universal de las normas democráticas, independientemente de la afiliación política, en el marco del respeto a las instituciones de la República y los Derechos Humanos".

"Mientras Costa de Marfil avanza, Estados Unidos sigue comprometido con una alianza que data desde hace décadas en apoyo a un futuro próspero, estable y democrático (en Costa de Marfil) y a la profundización de las conexiones entre Estados Unidos y Costa de Marfil", ha remachado.

Estados Unidos había evitado hasta ahora felicitar a Ouattara, en medio de una grave crisis política desencadenada a raíz de su decisión de buscar un tercer mandato, pese a las denuncias de la oposición debido al límite de dos mandatos que fija la Constitución.

LAS DENUNCIAS DE LA OPOSICIÓN

Esta candidatura, sumada a la eliminación de los nombres del expresidente Laurent Gbagbo y el ex primer ministro y antiguo presidente del Parlamento Guillaume Soro de los aspirantes a la Presidencia, llevaron a la oposición a hacer un llamamiento a la desobediencia civil y a un "boicot activo" durante la votación, a pesar de lo cual Ouattara fue declarado como vencedor.

Esta situación provocó que la oposición anunciara la creación de un Consejo Nacional de Transición para organizar nuevas elecciones, al considerar que hay una vacante en la Presidencia, tras lo que las autoridades procedieron a detener a decenas de opositores, incluido el ex primer ministro Pascal Affi N'Guessan.

Sin embargo, Ouattara inició posteriormente conversaciones con el expresidente Henri Konan Bédié, otro destacado opositor, mientras que Bakayoko se reunió con políticos cercanos a Gbagbo en un intento del Gobierno de rebajar las tensiones.

A pesar de ello, el propio Konan Bédié insistió la semana pasada en el rechazo a la reelección de Ouattara --quien había anunciado que no se presentaría y que cambió de opinión tras el repentino fallecimiento en julio del primer ministro, Amadou Gon Coulibaly-- y abogó por un diálogo inclusivo para reformar la Constitución y convocar nuevas elecciones.

Las tensiones en el país han dejado alrededor de 85 muertos hasta el momento, según el último balance oficial y muchos marfileños temen que otra polémica electoral pueda conducir a una nueva oleada de violencia como la que sacudió el país entre 2010 y 2011, cuando Gbagbo se negó a reconocer la victoria de Ouattara en las urnas.