Publicado 08/08/2021 21:57CET

Pakistán.- Al menos dos policías muertos por la explosión de un paquete bomba en el suroeste de Pakistán

Uno de los heridos en el ataque con paquete bomba en Quetta, en el suroeste de Pakistán.
Uno de los heridos en el ataque con paquete bomba en Quetta, en el suroeste de Pakistán. - ASAD / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

Al menos dos policías han muerto y una veintena de personas han resultado heridos, entre agentes y civiles, este domingo tras las explosión de un paquete bomba colocado en una motocicleta en las inmediaciones de un hotel de la ciudad de Quetta, en el suroeste de Pakistán, escenario de otro atentado hace tres meses.

"Los elementos terroristas quieren arruinar la paz de la provincia. Nunca permitiremos que los terroristas tengan éxito en sus nefastos planes", ha señalado el ministro principal de Baluchistán, Jam Kamal Khan.

El portavoz del Gobierno de Baluchistán, Liaquat Shahwani, ha informado de que el artefacto explosivo estaba instalado en una motocicleta y tenía como objetivo un vehículo en el que viajaban quince policías. Sin embargo, también han resultado heridos seis civiles, quienes han sido trasladados al hospital.

"Los terroristas quieren perturbar la paz de Baluchistán y sembrar el miedo. Llevaremos ante la justicia a los elementos que intentan crear disturbios en el pacífico Baluchistán", ha anunciado Shahwani, informa el diario local 'Down'.

La explosión de este domingo se ha producido en las inmediaciones del Hotel Serena de Quetta, escenario hace tres meses de otra fuerte deflagración que mató a cinco personas e hirió a una docena. Desde entonces en la ciudad, cercana a la frontera con Afganistán, se han registrado ataques contra el personal de seguridad que ha dejado varios muertos y heridos, también entre la población civil.

Baluchistán, limítrofe con Afganistán e Irán, es una de las provincias más volátiles de Pakistán, tiene ante sí varios frentes en materia de seguridad, con amenazas que van desde los talibán, hasta militantes suníes que luchan contra musulmanes chiíes e insurgentes nacionalistas que buscan liberar la provincia.

Esta nueva ola de ataques es vista también como una reacción de las distintos grupos armados a los planes de inversión de Pekín, que unen la provincia china de Xinjiang con el Golfo en Baluchistán a través de una red de carreteras y vías férreas.