Publicado 06/10/2020 20:29CET

Un panel de la ONU acusa al Gobierno y a los rebeldes del uso del hambre como una táctica de guerra en Sudán del Sur

Sudán del Sur.- Un panel de la ONU acusa al Gobierno y los rebeldes del uso del
Sudán del Sur.- Un panel de la ONU acusa al Gobierno y los rebeldes del uso del - SAMIR BOL / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO - Archivo

MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un panel de Naciones Unidas ha acusado este martes al Gobierno y los rebeldes de usar el hambre como una táctica de guerra en Sudán del Sur, lo que ha provocado una situación de inseguridad alimentaria "causada por el hombre" en varias zonas del país.

La presidenta de la Comisión de la ONU sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur, Yamin Sooka, ha resaltado que "con 7,5 millones de sursudaneses necesitando ayuda humanitaria, se ha determinado que la inseguridad alimentaria en Bahr el Ghazal Occidental, Jonglei y Ecuatoria Central está vinculada directamente con el conflicto".

"Está bastante claro que tanto el Gobierno como las fuerzas opositoras han usado de forma deliberada la hambruna contra los civiles como un método de guerra en estos estados, a veces como un instrumento para castigar a las comunidades que no les apoyaban, como en el caso de Jonglei", ha sostenido.

El panel --establecido en marzo de 2016-- ha indicado en su informe, de 46 páginas, que entre enero de 2017 y noviembre de 2018 las fuerzas gubernamentales cortaron "intencionadamente" el suministro de alimentos a las comunidades de Fertit y Luo, bajo control de los rebeldes en el estado de Bahr el Ghazal Occidental.

Así, ha señalado que "esto equivale a un castigo colectivo y a la hambruna como método de guerra", antes de agregar que los comandantes del Ejército "autorizaron a sus soldados a obtener beneficios a través del saqueo de objetos indispensables para la supervivencia de estas poblaciones rurales".

Andrew Clapham, miembro de la comisión, ha destacado que "se llevaron a cabo ataques sostenidos contra numerosas localidades y aldeas en Bahr el Ghazal Occidental durante varios años, lo que causó una cifra significativa de muertes, violaciones, destrucción, incendio y saqueo de propiedades".

"La inseguridad alimentaria resultante, unida a la inseguridad física, dejó a los civiles sin otra alternativa que la huida. Estas violaciones formaron parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil en Bahr el Ghazal Occidental y pueden equivaler a crímenes contra la Humanidad", ha argüido.

La comisión ha publicado también durante la jornada un informe sobre justicia transicional y rendición de cuentas que busca servir como 'hoja de ruta' para la aplicación de las cláusulas del acuerdo de paz de 2018 relativas a los procesos judiciales.

Barney Afako, también miembro de la comisión, ha indicado que "el fracaso a la hora de hacer frente a las causas subyacentes del conflicto ha alimentado la competición política por los recursos de Sudán del Sur y la corrupción entre las élites políticas, lo que lleva a divisiones étnicas y violencia y a profundizar la impunidad en el país".

"Sin una aplicación adecuada de un proceso de justicia transicional inclusivo y holístico, como prevé el acuerdo de paz, una paz sostenible para Sudán del Sur seguirá siendo esquiva", ha remachado.

El Gobierno de unidad en Sudán del Sur echó a andar en febrero, tras la materialización del acuerdo de paz firmado por el presidente, Salva Kiir, y el principal líder rebelde, Riek Machar, quien fue nombrado nuevamente como vicepresidente, cargo que ocupaba antes de la guerra civil.

Sin embargo, aún quedan algunos puntos importantes pendientes para la aplicación del acuerdo de paz, incluidos la unificación y despliegue de las fuerzas de seguridad conjuntas y la reconstitución del Parlamento, organismo que estará a cargo de poner en marcha las reformas acordadas en 2018 entre las partes.

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