Publicado 06/07/2020 19:32CET

El Parlamento de Egipto aprueba una ley que prohíbe a los militares concurrir a elecciones sin aprobación del Ejército

MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Parlamento de Egipto ha aprobado este lunes una ley que prohíbe a los militares presentarse a las elecciones en el país sin contar con la aprobación previa del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF), una medida que afecta a las presidenciales, parlamentarias y municipales.

El proyecto aprobado introduce enmiendas a una legislación de 1959 que prohibía a los oficiales del Ejército unirse a partidos políticos, posicionarse públicamente o participar en manifestaciones, según ha recogido el diario egipcio 'Al Ahram'.

Así, el borrador recoge que, "debido al desarrollo tecnológico de la actuación de las Fuerzas Armadas para estar en línea con la naturaleza de las guerras modernas, es necesario que los oficiales del Ejército, ya estén en activo, retirados o en reserva, no se presenten a las elecciones sin aprobación previa del SCAF".

El Parlamento ha aprobado además otra enmienda a la ley que regula el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) que contempla que "se reúna siempre que el Estado, su naturaleza civil, su Constitución, su seguridad, su sistema republicano o su unidad nacional hagan frente a una amenaza inminente para adoptar las medidas necesarias".

El presidente del Parlamento, Alí Abdelaal, ha defendido que la decisión va en línea con la nueva Constitución, enmendada en 2019 y que da a las Fuerzas Armadas las responsabilidades de preservar la naturaleza civil del Estado y hacer frente a las amenazas al sistema republicano y la unidad nacional.

Por último, durante la jornada se han probado enmiendas a las leyes que regulan las Organizaciones Populares de Defensa y sobre la educación militar en escuelas de secundaria y de enseñanza superior, que contemplan que cada provincia cuente con asesores militares.

La sesión se ha celebrado apenas unos días después de que el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, promulgara las nuevas leyes para las elecciones legislativas y la creación del Senado, que pasará a ser la nueva Cámara Alta del Parlamento del país africano.

El futuro Senado sustituirá así al Consejo de la Shura, abolido en 2014, año el que el país pasó a contar con un sistema unicameral representado por la Cámara de Representantes. Así, estará integrado por 300 miembros, con un tercio elegido a través del sistema individual, otro tercio a través del sistema de lista cerradas y el último nombrado directamente por el presidente.

Asimismo, la ley que crea el Senado recoge que al menos un diez por ciento de sus miembros --cuyo mandato será de cinco años-- deben ser mujeres, al tiempo que exige que los candidatos sean egipcios, hayan realizado el servicio militar, tengan un título universitario y disfruten de sus derechos políticos.

Al Sisi llegó al poder mediante un golpe de Estado en julio de 2013 --cuando era jefe del Ejército-- que lideró después de una serie de manifestaciones masivas contra el entonces presidente, el islamista Mohamed Mursi, primer mandatario elegido democráticamente en la historia del país.

Desde entonces, ha impulsado una amplia campaña de represión y persecución contra opositores, tanto de grupos liberales como de organizaciones islamistas, una iniciativa que los grupos de Derechos Humanos han denunciado como la más grave de los últimos tiempos.