Archivo - Latino News - November 12, 2025 - Europa Press/Contacto/El Comercio - Archivo
PERÚ, 16 Feb (EUROPA PRESS)
El presidente peruano José Jerí se encuentra en medio de la controversia tras admitir que pagó a una amiga, Ana Diburcio Yuffra, para que lo asistiera en su labor como diputado sin la formalidad de un contrato laboral, situación que ambos han confirmado. Jerí defendió sus acciones ante RPP, alegando que no existía irregularidad ni ilegalidad alguna en recibir ayuda personal financiada con su propio dinero para descongestionar su trabajo.
Por otro lado, Diburcio aclaró que nunca estuvo contratada directamente ni figuraba en la plantilla del Estado, trabajando de manera personal en coordinación directa con el equipo del ahora presidente, encargándose de organizar citas y reuniones importantes.
La situación política de Jerí se complica a medida que ha sido relacionado con cuestionamientos sobre sus vínculos con personas cercanas, especialmente tras la reciente renuncia de Stephany Vega, su mano derecha en el Consejo de Ministros, en medio de un escenario intensamente mediático. Además, el presidente encara dos investigaciones por tráfico de influencias relacionadas con reuniones clandestinas y la contratación de allegadas.
En este contexto de presión política, Jerí se enfrenta a una moción de censura impulsada por diversas formaciones políticas, en vísperas de las elecciones legislativas y presidenciales programadas para el 12 de abril. Aunque esta intentona por destituir al mandatario no cuenta con el apoyo unánime del Congreso, puesto que Keiko Fujimori de Fuerza Popular ha anunciado su rechazo a participar en lo que considera un intento de desestabilización del país por motivos políticos.
La defensa de Jerí y el posicionamiento de Fujimori subrayan la complejidad del panorama político en Perú, donde las acusaciones y las investigaciones ponen en tela de juicio la gestión y las relaciones del presidente, en un momento crítico para la estabilidad política del país.