Publicado 05/12/2020 03:30CET

Perú.- La Policía de Perú detiene a Alfredo Crespo, abogado del líder del grupo terrorista Sendero Luminoso

Operación contra supuestos miembros de Sendero Luminoso en Períu
Operación contra supuestos miembros de Sendero Luminoso en Períu - MINISTERIO DEL INTERIOR DE PERÚ

MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Policía de Perú ha capturado este viernes a Alfredo Crespo Bragayrac, el abogado del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y líder de su brazo político, el Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef), por cargos de terrorismo.

Crespo, que ya había sido detenido en 2014 en el marco de la operación Perseo --también por delitos de terrorismo y de financiación al terrorismo con dinero que provenía del narcotráfico--, está siendo investigado, junto con otras 93 personas, por presuntos delitos de terrorismo vinculados a Sendero Luminoso.

Este miércoles, la Policía detuvo a más de 70 presuntos miembros de la organización terrorista en la operación Olimpo, supuestamente responsables de establecer las bases clandestinas en Lima y Callao. Crespo figuraba entre las personas que debían ser detenidas ese día, pero la Policía no lo encontró en su domicilio, por lo que finalmente ha sido arrestado este viernes.

Esta investigación, iniciada en 2015, ha permitido, según informa 'El Comercio' establecer la presunta estructura política de Sendero Luminoso y las actividades de reclutamiento y adoctrinamiento que se han llevado a cabo en los últimos años en la capital.

A través de escuchas legales, seguimiento y la infiltración de agentes especiales en más de 60 reuniones clandestinas, se ha logrado determinar la participación de Crespo como clave por su cercanía con Guzmán.

Guzmán, conocido como 'Presidente Gonzalo' durante sus días de lucha armada, fue detenido hace casi tres décadas y ya ha sido sentenciado a dos cadenas perpetuas por varios delitos de terrorismo y homicidios selectivos desde 2006.

Según la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Perú, entre los años 1980 y 2000 se registraron alrededor de 69.000 muertes provocadas por el conflicto armado en el país, afectando especialmente a las regiones rurales y los poblaciones quechuas de las zonas andinas.