Publicado 22/01/2026 07:33

El presidente de Perú alega un "error de forma" en sus encuentros secretos con un empresario chino

Archivo - November 23, 2025, Lima, PERU: Peruâ€s  President JOSE JERI   attends a ceremony, at Bolivarianos game in Lima
Archivo - November 23, 2025, Lima, PERU: Peruâ€s President JOSE JERI attends a ceremony, at Bolivarianos game in Lima - Europa Press/Contacto/Mariana Bazo - Archivo

MADRID 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente en funciones de Perú, José Jerí, ha reconocido este miércoles que sus reuniones secretas en un restaurante y en una tienda con el empresario chino Zhihua Yang supusieron un "error de forma", pero ha defendido que "el error no es delito" y que los cuadros y dulces que recibió fueron "una gentileza" que "no tiene que entenderse como ilícito".

"El error es haberme apersonado y generar incertidumbre cuando fui de la manera en que fui al chifa (término que alude a la cocina sino-peruana y, en este caso, a un restaurante especializado en ella). Admito el error y ello ha generado una serie de suspicacias que yo lamento mucho y que admito, pero el error no es delito", ha defendido durante una sesión de tres horas en el Congreso en la que también ha reconocido la "confusión e intranquilidad" derivadas de sus "atuendos" en los encuentros, en los que llevaba capucha y gafas de sol.

Al hilo, ha esgrimido que "cuando alguien quiere hacer algo irregular o algo ilícito, no va con su escolta", como acudió él a los citados encuentros. "Uno va para hacer esas cosas sin su seguridad, si fuese ese el ánimo, que lo descarto", ha añadido en su intervención para responder a las preguntas de los parlamentarios.

"En mi caso, los vídeos demuestran justamente que voy acompañado y que voy con mi escolta, contradiciendo las especulaciones en torno al contenido ilícito o presuntamente ilícito o el tenor de la conversación, en la cual no ha habido nada ilegal y no ha habido nada de favorecimientos respecto al tema de contrataciones (y) licitaciones", ha argumentado.

El dirigente interino ha contestado también a las cuestiones planteadas a raíz de su encuentro con Zhihua en una tienda de la que habría salido con cuadros y caramelos. "Yo fui a comprar y no se me permitió poder pagar (...) Es una gentileza que se tuvo hacia mi persona de poder obsequiarme, ya sea el caramelo, o sea, los cuadros", ha asegurado, antes de detallar que las pinturas están valoradas "entre 100 y 250 soles (25 y 64 euros) aproximadamente".

Jerí ha mantenido que su ánimo era "pagarlo", pero 'Johnny', nombre con el que se ha referido durante toda su comparecencia a Zhihua, no se lo permitió. "Tuvo una gentileza conmigo, como lo sería, por ejemplo, recibir ese tipo de gestos o atenciones cuando viajo a las regiones, (...) me hacen un pequeño presente y ello no quiere decir que hay un acto subalterno en torno a ello, como que alguien te regale un saco de arroz o te regale algún presente, alguna pequeña estatuilla, alguna pequeña canastilla de frutas".

"No tiene que entenderse como ilícito que las personas, las autoridades o cualquier ciudadano en general tenga un pequeño presente con su autoridad, con su presidente. No pretendamos que se distorsione ello", ha alegado.

En cuanto al contenido de las reuniones, el mandatario ha sostenido que, en el caso de su visita al citado restaurante, se trató de "una conversación circunstancial" donde "se tocó el tema que les interesaba, que es la celebración del día de la amistad Perú-China", pero no sobre sus empresas ni sobre la posibilidad de interceder en favor de la reapertura de un establecimiento clausurado del empresario. Asimismo, ha señalado, lamentando tener que manifestarlo "por veinteava vez", que se le invitó a China "así como en otras ocasiones" y que lo rechazó.

Su intervención en el Congreso ha llegado tras la moción de censura presentada en su contra horas antes y con motivo de los citados encuentros, que trascendieron a raíz de la publicación en la prensa peruana, a finales de diciembre, de unas imágenes suyas acudiendo al citado local cerrado de Zhihua en Lima, un encuentro fuera de su agenda oficial al que acudió en coche oficial. En ellas se ve a Jerí entrando en el local furtivamente, con capucha y gafas de sol.

El presidente peruano reconoció haberse reunido con esta persona en tres ocasiones en las últimas semanas, pero negó que los encuentros tuvieran nada de ilícito. "Hay un propósito de distorsionar actos comunes como ir a un chifa o ir a comprar a una tienda", protestó.

Uno de los presentes en una de esas visitas al restaurante chino era Ji Wu Xiaodong, procesado por tráfico ilegal de madera, hecho sobre el que Jerí aseguró que no tenía conocimiento: "Yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo", justificó, en alusión a Zhihua.

Contador

Contenido patrocinado