Pinochet.- José Miguel Insulza afirma que Pinochet permitió convencer a los chilenos sobre la necesidad de la democracia

Actualizado 14/12/2006 0:22:29 CET

WASHINGTON, 13 Dic. (EP/AP) -

El general Augusto Pinochet permitió el "milagro" actual en Chile porque dejó a los chilenos "la convicción de que para gobernar establemente y hacer progresar el país era necesario tener fuerzas políticas democráticas", dijo hoy el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

Insulza habló sobre Pinochet ampliamente en un diálogo con periodistas en su despacho a raíz de la muerte del militar que fue dictador del país durante 17 años y que motivó el exilio de Insulza durante más de una década.

A su vuelta de exilio, Insulza dirigió los ministerios de Asuntos Exteriores, de la Presidencia y del Interior en Chile, e incluso como ministro del Interior le tocó abogar por la liberación de Pinochet cuando éste fue detenido en Londres en 1998.

Dijo que cuando se recuerda 1973, el año del golpe de Pinochet contra el presidente Salvador Allende, del cual Insulza era asesor, normalmente se tiene la idea de que "el país marchaba en plena alegría y entusiasmo en la dirección del socialismo".

"Eso no es así. Eramos una sociedad profundamente dividida y el Gobierno estaba en minoría", señaló.

Aclaró que "una cantidad importante de la mayoría opositora no quería esa clase de golpe... Pero, la mayoría estaba en contra del Gobierno. Esa era la realidad".

"Yo creo que esa fue también una lección de que es difícil para nuestros países tener estabilidad si no hay Gobierno con mayoría", agregó.

Insulza dijo que "el milagro chileno no tiene que ver ni con la calidad de sus intelectuales ni la riqueza de sus montañas ni la calidad de su educación, sino con la política".

"Lo que pasó después de Pinochet es un milagro de entendimiento político", agregó. "¿Es esa una herencia de Pinochet? Sí", acotó.

El secretario de la OEA indicó que, pese a ello, el hecho de que se continúe hablando de Chile solamente teniendo como punto de partida a Pinochet "refleja una cierta flojera intelectual".

"A lo mejor el Chile de ahora es más aburrido, es más ordenado, no es demasiado conflictivo, no hay cantidades enormes de huelgas, no hay grandes violaciones a los derechos humanos", dijo. "Un país así es poco noticioso, pero eso no justifica que se trate de recordar a Chile solamente vinculado a Pinochet después de 17 años".

Al preguntársele si las reformas económicas que se han hecho en Chile hubiesen sido posibles sin Pinochet, Insulza dijo que la respuesta no siempre sería directa y mencionó el caso de la reforma de pensiones que "probablemente habría sido muy difícil llevarla a cabo sin Pinochet".

"La mejor prueba es que los militares fueron excluidos de esa reforma de pensiones", recordó Insulza, e indicó que los militares exigían por entonces que se les dieran los mismos beneficios que a los civiles.

"Probablemente hubiera sido muy difícil (también) con la existencia de organizaciones sindicales e incluso gremiales (activas)", afirmó.

Asimismo señaló que hubiese sido "un poco más difícil" la privatización, ya que las empresas "hubiesen costado un poco más de plata" y los militares pagaban costos con dividendos que ellas producían.

"Creo que la formación de un sector privado poderoso, nuevo, probablemente habría sido más difícil en democracia. Creo que no habría sido imposible ni tan irregular como fue (con un Gobierno democrático) porque las irregularidades fueron grandes y sólo se las puede cometer en dictaduras".

Insulza indicó sesgadamente que Pinochet no tuvo una política social. "Se tomó tan en serio eso de que el Estado es parte del problema y no la solución que desmanteló servicios públicos en la educación, la vivienda, la salud, que ha constado mucho reconstruir y no han sido reconstruidos todavía", dijo.

En cuanto a política exterior, Insulza indicó que aun cuando "no comparto las decisiones que se tomaron en ese periodo", Pinochet cometió dos errores graves: Sacar a Chile del Pacto Andino en 1976 y ponerse del lado de Reino Unido en la guerra de las Malvinas de 1982.

"Esos fueron errores graves llevados fundamentalmente por una actitud sensacionalista y nacionalista que yo espero que en mi país no exista ya", dijo.

En la actualidad, Chile está buscando ahora el retorno al Pacto Andino y en 1978 estuvo al borde de una guerra con Argentina.