Publicado 28/05/2016 16:43CET

El 'Plan Cóndor': una brecha todavía abierta en Iberoamérica

Plan Cóndor
WIKIMEDIA COMMONS

   BUENOS AIRES, 28 May. (Notimérica) -

   Argentina cerró este viernes un fragmento de uno de los capítulos más oscuros de su historia con la condena del ex dictador Reynaldo Benito Bignone (1982-1983), por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco del 'Plan Cóndor', una serie de acciones coordinadas entre diferentes países iberoamericanos, que buscaban acabar con la disidencia política.

   El Tribunal Oral Federal 1 de la nación austral ha decretado 20 años de prisión para el ex militar, que a sus 88 años cumple varias condenas por los crímenes que cometió en el breve período en el que estuvo al frente de la dictadura argentina (1976-1983).

   La 'Operación Cóndor', como es conocida popularmente, fue un plan de coordinación de acciones y apoyo entre los gobiernos dictatoriales de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, que contó además con el apoyo esporádico de Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, así como Estados Unidos.

   Durante las décadas de 1970 y 1980, los ejecutivos de estas naciones procedieron al "seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas", que eran consideradas como "subversivas" y no compatibles con el sistema político e ideológico imperante en el Cono Sur de América.

   Considerado como un método de terrorismo de Estado, la operación supuso el asesinato de miles de personas pertenecientes a la izquierda política de estas naciones. Según los datos de los 'Archivos del Terror', una serie de documentos encontrados en Paraguay en 1992, la cifra de muertos podría ser muy superior a las 50.000 personas.

   Los archivos escritos de la dictadura de Alfredo Stroessner cifran también en 30.000 el número de opositores desaparecidos y en 400.000 los encarcelados, entre ellos, altos cargos del ejército y figuras políticas.

   El papel de Estados Unidos ha sido especialmente controvertido en este caso, ya que algunos expertos apuntan a que la nación norteamericana y, más concretamente, la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) estuvieron detrás del montaje del plan desde el principio.

EL CASO ARGENTINO

   En Argentina existe una importante disparidad en cuanto a la cifra de muertos, que según la fuente consultada, distan entre los cientos a los 60.000, una cifra que incluye a los 30.000 desaparecidos que se produjeron durante la llamada 'Guerra Sucia' en el país.

   Entre los casos más destacados se encuentra el asesinato en Buenos Aires del general retirado del ejército chileno Carlos Prats, que fue asesinado junto con su esposa Sofía Cuthbert. El autor material del atentado fue el agente de la CIA Michael Townley.

   Entre las prácticas habituales del 'Plan Cóndor' se encontraba el asesinato, pero también las capturas y las torturas. Según varios archivos, numerosos disidentes fueron trasladados desde Argentina hasta centros clandestinos situados en Uruguay.

   Como parte del 'Plan Cóndor' también se llevaban a cabo los conocidos como 'vuelos de la muerte', prácticas en las que los disidentes eran arrojados vivos al mar desde grandes alturas y morían por el fuerte impacto.

Los juicios por esta operación todavía no han concluido. Italia comenzó en el año 2013 un proceso contra 32 militares y civiles de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay. En el caso de Argentina, en 2001 se inició un proceso contra Rafael Videla, que fue condenado a cadena perpetua y murió en prisión en 2013.

   Otro de los juicios comenzó ese mismo año, poco tiempo después de la muerte de Videla, que implicaba a Bignone junto a otros 17 hombres, acusados de secuestro, tortura y desapariciones forzosas.

   Con un proceso judicial marcado por la lentitud, siete de los implicados han muerto desde que se dio comienzo al proceso, mientras que el resto esperan aún veredicto.