Publicado 15/06/2020 23:55CET

La Policía de Bolivia se moviliza para evitar la "fuga" de dirigentes del MAS asilados en la Embajada mexicana en La Paz

La autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez
La autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez - ABI

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno boliviano ha confirmado este lunes la "movilización policial" de este domingo en torno a la Embajada de México en La Paz para evitar la "fuga" de dirigentes del anterior gobierno de Evo Morales asilados en la sede diplomática.

"Las acciones realizadas por las fuerzas policiales bolivianas en territorio nacional están a cargo del Ministerio de Gobierno para prevenir cualquier intento de fuga, por parte de las personas asiladas, que eventualmente intenten burlar la seguridad que los gobiernos de México y Bolivia han comprometido para este caso", ha explicado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia en un comunicado.

Así, sostiene que en ningún momento se intentó intervenir la residencia de la Embajada para detener a las autoridades del anterior gobierno y "requeridas por la justicia boliviana". "El Gobierno boliviano ratifica su apego y respeto a las convenciones internacionales que garantizan la inviolabilidad de oficinas y residencias diplomáticas acreditadas en nuestro país. En cumplimiento de estas normas, por ningún motivo podría ocurrir una intervención de fuerzas civiles, policiales, ni militares a la Residencia de la Embajada de México", ha argumentado Bolivia.

En la residencia de la Embajada de México se encuentran aproximadamente diez antiguos dirigentes del Movimiento Al Socialismo en calidad de asilados políticos, cuatro de ellos con orden de aprehensión, incluido el exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. Otros tres exministros están en la legación diplomática.

La residencia de la Embajada mexicana ya fue escenario de un incidente el pasado 27 de diciembre, cuando dos diplomáticos españoles visitaron el inmueble con la intención, según el Gobierno boliviano, de ayudar a huir a los asilados. El incidente derivó en la expulsión de los dos diplomáticos españoles y, en respuesta, de tres diplomáticos bolivianos en España. Madrid considera que hay "indicios" de que todo el incidente fue "orquestado deliberadamente".