Publicado 14/08/2021 21:19CET

Polonia.- El presidente de Polonia promulga la ley que limita la reclamación de propiedades entre críticas de Israel

Archivo - 31 August 2020, Poland, Gdansk: Polish President Andrzej Duda to the crowd during the 40th Anniversary of August Agreements. The August Agreements were a symbolic beginning of the Solidarity Trade Union to end the wave of workers' strikes in 198
Archivo - 31 August 2020, Poland, Gdansk: Polish President Andrzej Duda to the crowd during the 40th Anniversary of August Agreements. The August Agreements were a symbolic beginning of the Solidarity Trade Union to end the wave of workers' strikes in 198 - Mateusz Slodkowski/SOPA Images v / DPA - Archivo

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, ha promulgado este sábado la ley que establece una prescripción para las reclamaciones de propiedades, un texto que podría terminar afectando a los familiares de víctimas del Holocausto y que ha sido recibido con duras críticas por parte de Israel.

La ley restringe las impugnaciones sobre las decisiones administrativas adoptadas hace más de 30 años. Duda ha explicado en declaraciones a la agencia PAP que esta reforma pretende poner a la "inseguridad" que se podría crear entre quienes hayan adquirido "de buena fe" propiedades potencialmente impugnables.

Las autoridades de Polonia han negado que se pretenda poner en cuestión a las víctimas del Holocausto y han defendido sus lazos con Israel, desde donde han arreciado las críticas. El primer ministro, Naftali Bennett, ha subrayado que Israel no puede quedar "indiferente" ante una decisión "vergonzosa".

En este sentido, Bennett considera "de la máxima gravedad" la promulgación, en la medida en que "Polonia ha elegido seguir perjudicando a quienes lo han perdido todo", según su oficina.

Israel había recibido en estos últimos días el respaldo de Estados Unidos, con un comunicado del Departamento de Estado en el que se emplazaba expresamente a Duda a no dar el paso de la promulgación, que llega tres días después del último visto bueno a la ley por parte del Parlamento polaco.