Publicado 31/03/2021 14:35CET

El presidente de Mozambique resta importancia al ataque de Estado Islámico en Palma y dice que "no es mayor" que otros

Archivo - El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi
Archivo - El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi - ISRAEL ZEFANIAS / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MSF alerta de que los desplazados están "aterrorizados", "deshidratados" y "hambrientos"

MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, ha minimizado este miércoles la importancia del ataque lanzado el 24 de marzo por Estado Islámico contra la ciudad de Palma (norte) y ha dicho que "no es mayor" que otros ejecutados en el pasado.

Nyusi, que no se había pronunciado sobre la ofensiva de Estado Islámico en África Central (ISCA) durante la última semana, ha dicho que este ataque ha tenido mayor peso en los medios debido a que cerca de Palma hay un proyecto gasístico de la empresa Total.

"Todos saben que el 24 de marzo (...) hubo otro ataque. Esta vez, en Palma. No ha sido mayor que otros tantos que hemos sufrido, pero tiene ese impacto porque ha sido en la periferia de dos proyectos en marcha en esa provincia", ha puntualizado.

Así, el presidente mozambiqueño ha pedido a la población "no perder el foco" y "no quedar atrapados". "Vamos a luchar contra el enemigo como lo estamos haciendo, con la contundencia de las fuerzas de seguridad, porque la pérdida de concentración es lo que buscan los enemigos", ha explicado.

"Mientras, tenemos que estar concentrados, abrazarnos y avanzar. Tenemos que seguir llevando a cabo cada segundo el trabajo que los jóvenes sobre el terreno llevan a cabo", ha recalcado, según ha recogido el portal mozambiqueño de noticias Carta de Mozambique.

ISCA reclamó el lunes la autoría del ataque, lanzado el 24 de marzo, y aseguró que controla la localidad y que los combates se han saldado con más de 50 muertos entre las filas mozambiqueñas, incluidos "cristianos" y "cruzados", en aparente referencia a civiles y militares.

La cifra de víctimas y desaparecidos sigue siendo una incógnita, ya que las comunicaciones con Palma están interrumpidas. También se sabe que miles de civiles han huido hacia zonas de mayor vegetación o han intentado alcanzar Afungi, a seis kilómetros de Palma, donde la petrolera Total tiene unas instalaciones.

La provincia de Cabo Delgado es escenario desde octubre de 2017 de ataques obra de milicianos islamistas conocidos como Al Shabaab, sin relación con el grupo homónimo que opera en Somalia y que mantiene lazos con Al Qaeda. Desde mediados de 2019 han sido reivindicados en su mayoría por ISCA, que ha recrudecido sus acciones desde marzo de 2020.

En este sentido, la coordinadora de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Mozambique, Sylvie Kaczmarczyk, ha alertado este mismo miércoles de que los desplazados por la violencia yihadista en Cabo Delgado están "aterrorizados".

Kaczmarczyk ha relatado lo que los equipos sobre el terreno de la ONG se han encontrado, tanto en Afungi, como en otras zonas de Cabo Delgado, donde también han comenzado a llegar cientos de desplazados.

"El 29 de marzo, un equipo de Médicos Sin Fronteras llegó a la península de Afungi, donde están llegando algunos heridos y parte de la población está buscando refugio", ha expresado Kaczmarczyk, que ha subrayado que el objetivo de MSF es proporcionar asistencia médica, estabilizar a los pacientes y garantizar que las personas que están en condiciones médicas críticas sean evacuadas. "Nuestro principal objetivo es salvar vidas", ha resumido.

"DESHIDRATADOS Y HAMBRIENTOS"

Desde que comenzaron los violentos ataques el pasado miércoles, cientos de personas han llegado a Afungi en busca de seguridad, la mayoría tras huir a pie y esconderse en el monte durante días. "Escuchamos una y otra vez que lo único que quieren es huir de allí. Están aterrorizados", ha lamentado, antes de señalar que la mayoría llegan "en estado de shock y están deshidratados y hambrientos".

"Hemos visto de todo: personas con heridas leves o moderadas, pero también desplazados en estado crítico con lesiones graves que ponen en riesgo su vida", ha continuado.

Entre quienes han huido hay niños. "Hemos atendido a un bebé con una herida de bala", ha relatado. De forma paralela, ha informado de que también están llegando mujeres embarazadas en condiciones "terribles". "Una mujer, que parecía estar en su séptimo mes de embarazo, sufría una hemorragia profusa; su bebé ya había muerto", ha lamentado.

Asimismo, hay madres que han llegado con sus recién nacidos, algunos de ellos de tan solo un día. "Han dado a luz en condiciones muy difíciles", ha añadido, remarcando que la mayoría de las madres atendidas por el equipo estaban en estado de shock y presentaban deshidratación. "No habían comido nada desde hacía horas, por lo que no podían alimentar a sus bebés. Es una situación desgarradora", ha aseverado.

Además de en Afungi, otros equipos de MSF se han preparado en Mueda, Nangade, Montepuez, Pemba y Macomia para apoyar las necesidades médicas y humanitarias de las personas que huyen de Palma, aunque los equipos de MSF han visto, por el momento, solo algunos cientos de personas que han llegado a lugares como Mueda y Montepuez en los últimos días.

Algunas presentan enfermedades leves, dolores musculares y pequeñas lesiones como resultado de caminar durante muchas horas, ya que el viaje desde Palma a través del monte puede durar varios días, sin agua ni comida suficientes.

Más de 43.000 personas estaban ya desplazadas en la zona de Palma a causa de los ataques previos en Cabo Delgado, que ha presenciado el desplazamiento de alrededor de 670.000 personas, junto a las provincias de Nampula y Niassa, desde el estallido del conflicto, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La escalada de violencia en la zona se produce en un momento en el que 1,3 millones de personas ya necesitaban ayuda humanitaria y protección en Cabo Delgado y las provincias vecinas.

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