Publicado 11/11/2020 13:23CET

El primer ministro de Etiopía dice que "no habrá negociaciones" con el TPLF hasta el final de las operaciones en Tigray

Abiy Ahmed, primer ministro etíope
Abiy Ahmed, primer ministro etíope - Benedikt von Loebell/World Econo / DPA - Archivo

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ha asegurado que "no habrá negociaciones" con el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), que gobierna en Tigray, hasta que concluyan las operaciones contra el grupo en la región, lanzadas hace una semana.

"Una vez más, quiero asegurar a los etíopes que no habrá negociaciones con esta junta hasta que los esfuerzos para aplicar la ley hayan concluido", ha señalado a través de su cuenta en la red social Twitter.

"Nunca olvidaremos la avaricia y la brutalidad de la junta de Mekelle", ha manifestado en una serie de mensajes publicados en esta red social, antes de recalcar que "la junta será llevada ante la justicia para ser castigada".

Las palabras de Abiy han llegado después de que el presidente de la región de Tigray, Debretsion Gebremichael, escribiera a la Unión Africana (UA) para intentar impulsar un proceso de negociaciones para poner fin al conflicto en el país.

En este sentido, el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, reclamó el cese inmediato de las hostilidades e instó a las partes a un diálogo para encontrar una "solución pacífica" a la situación.

Asimismo, resaltó que la UA está dispuesta a "apoyar un esfuerzo entre etíopes en la búsqueda de la paz y la estabilidad", un mensaje similar al trasladado a Abiy el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien expresó la disposición de la ONU a apoyar la iniciativa de la UA y la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD) para hacer frente a la crisis.

Por otra parte, el ministro de Defensa, Kenea Yadeta, ha destacado este mismo miércoles que la ofensiva en Tigray ha sido lanzada debido a que el TPLF supone un riesgo para la "soberanía nacional" y ha acusado al grupo de "diseminar información falsa" sobre las operaciones y la situación en el país.

Así, ha negado que las tropas gubernamentales estén atacando a la población de Tigray con apoyo exterior, en relación a las acusaciones del TPLF sobre el apoyo de Etiopía a la ofensiva, y ha reiterado que el único objetivo son los miembros del grupo, y no los civiles, según ha informado la cadena de televisión etíope Fana.

Kenea ha asegurado igualmente que los militares no están llevando a cabo ataques contra infraestructuras en Tigray y ha lamentado que el TPLF intente presentar la operación "como una guerra civil". Por ello, ha insistido en que el Ejército está intentando limitar al máximo el daño causado a los civiles.

En esta línea, ha pedido a la población de Tigray que "entienda la teoría de la conspiración" que intenta fomentar el TPLF y que tenga cuidado ante los actos "deshonestos" del grupo. Por último, ha manifestado que las tropas gubernamentales "están teniendo éxito" en su ofensiva.

Los combates han dejado cientos de muertos y heridos hasta la fecha, mientras que más de 6.000 etíopes han buscado refugio en Sudán durante los últimos días, si bien el corte de las comunicaciones impide tener una imagen completa de la situación.

LA OFENSIVA

Abiy anunció el pasado 5 de noviembre el inicio de una operación militar en Tigray en respuesta al ataque perpetrado por el TPLF contra una importante base del Ejército etíope. Desde entonces, se han procudido bombardeos aéreos contra posiciones del GRUPO en el marco de la ofensiva, de la que las autoridades etíopes no han dado muchos detalles.

No obstante, este martes, el secretario de Estado de Exteriores y portavoz de la comisión del estado de emergencia decretado en Tigray, Redwan Husein, informó de que las fuerzas gubernamentales han matado a al menos 550 combatientes leales al TPLF en la ofensiva, si bien no ofreció un balance de bajas en las filas del Ejército, según la agencia Bloomberg.

El primer ministro afirmó recientemente que la campaña militar avanza según lo previsto y ha confiado en poder completarla en breve. En este sentido, recalcó que el objetivo de la misma es desarmar a la "junta criminal" que gobierna Tigray e instaurar una "administración legítima" en la región.

La escalada ha sido la culminación de un pulso que comenzó con la llegada al poder de Abiy en abril de 2018, como primer oromo jefe de Gobierno. El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), una alianza sustentada en las etnias, hasta la llegada de Abiy.

Apartado del poder, el TPLF ha visto en las reformas acometidas por Abiy, en particular las relativas a abusos de Derechos Humanos y de reconciliación con grupos armados entre otros, como una 'caza de brujas' contra sus dirigentes, los cuales se vieron en muchos casos apartados de los cargos que ocupaban.

La ruptura definitiva la marcó la creación del Partido de la Prosperidad a finales de 2019 por parte de Abiy para dejar atrás al EPRDF. Todos los partidos que integraban la alianza gobernante, y algunos más en su órbita, se sumaron a la nueva formación, con la excepción del TPLF, lo que también dejó al partido al margen de la toma de decisiones en el Gobierno federal.

Así las cosas, el TPLF siguió adelante con el plan de celebrar elecciones en Tigray en septiembre pese a que la comisión electoral había decidido el aplazamiento de las generales al próximo año por la pandemia y a las presiones del Gobierno para que no siguiera adelante con sus planes. Posteriormente, anunció que no reconocía al Gobierno central.

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