Publicado 05/11/2019 20:52CET

El primer ministro de Irak niega que intente aferrarse al poder en medio de las manifestaciones antigubernamentales

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Irak, Adel Abdul Mahdi, ha afirmado este martes que no está intentando aferrarse al poder, en medio de las manifestaciones contra el Gobierno, y ha recalcado que es tarea del Parlamento iniciar un proceso de destitución.

"Hay mecanismos para disolver el Gobierno y que se concluyen en el plazo de horas a través del Parlamento", ha dicho, antes de advertir de que "dejar el país sin Administración mete al país en una espiral peligrosa".

Así, ha recordado que "no hay elecciones sin una disolución del Parlamento", por lo que ha incidido en que una dimisión de su Gobierno sin un plan de reemplazo ahondaría la crisis política que atraviesa el país asiático.

Abdul Mahdi ha apuntado además que "existe una distancia entre las fuerzas políticas y la población por la ley de partidos y las elecciones" y ha manifestado que "la presión de las manifestaciones ha llevado a aceptar proyectos que existían pero estaban paralizados".

"Debemos invertir en nuestra población, y su ira y su voz deben ser respetadas y escuchadas. Debemos hacer realidad sus demandas", ha puntualizado, según ha informado la cadena de televisión iraquí Al Sumaria.

Por otra parte, Abdul Mahdi ha hecho hincapié en que "hay una distinción entre los manifestantes pacíficos, a los que se debe proteger y escuchar sus demandas, y los que quieren llevar a cabo actos de sabotaje".

El primer ministro ya rechazó la semana pasada un llamamiento del influyente clérigo chií Muqtada al Sadr para que presentara la dimisión, argumentando que la medida estaba en manos del Parlamento.

Al Sadr llegó incluso a hacer un llamamiento al líder del principal líder opositor Hadi al Amiri para retirarle la confianza a Abdul Mahdi. Al Amiri --líder de la Organización Badr-- encabeza la Alianza Fatá, el segundo bloque parlamentario, que cuenta con un total de 48 de los 329 escaños del Parlamento.

A pesar de que Al Amiri apoyó en un primer momento el llamamiento de Al Sadr, la intervención de Irán le llevó a cambiar de opinión y apostar por dar más tiempo a Abdul Mahdi para aplicar reformas, según fuentes citadas por la agencia de noticias Reuters.

REPRESIÓN DE LAS PROTESTAS

Las declaraciones del primer ministro han llegado en una jornada en la que cinco manifestantes han muerto por la represión de las protestas por parte de las fuerzas de seguridad.

Asimismo, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (UNAMI) ha indicado en un informe publicado este mismo martes que la reciente oleada de manifestaciones, que se reactivaron el 25 de octubre, ha dejado hasta ahora cerca de cien muertos y varios miles de heridos.

En el mismo, la misión ha señalado que sus investigaciones en torno a las protestas entre el 25 de octubre y el 4 de noviembre han fijado en 97 los fallecidos y ha agregado que durante las mismas se cometieron "graves violaciones y abusos de los Derechos Humanos".

Así, ha recalcado que, "si bien las fuerzas de seguridad iraquíes mostraron más contención que en las protestas de principios de octubre --que se sucedieron entre el 1 y el 9 de ese mes y se saldaron con cerca de 150 civiles muertos--, particularmente en Bagdad, el uso ilegal de armas letales y menos letales por parte de las fuerzas de seguridad y los elementos armados requiere una atención urgente".

Las protestas han dejado así más de 250 muertos desde su inicio a principios de octubre para protestar contra la crisis económica, el desempleo y la corrupción. La mayoría de los manifestantes fueron alcanzados por disparos en el pecho y la cabeza.