Publicado 15/08/2021 11:03CET

El primer ministro de Japón evita la peregrinación al polémico santuario de Yasukuni en el aniversario de la rendición

15 August 2021, Japan, Tokyo: Japanese Prime Minister Yoshihide Suga lays a flower during a commemoration of the 76th anniversary of Japan's surrender in World War II. Photo: Pool/ZUMA Press Wire/dpa
15 August 2021, Japan, Tokyo: Japanese Prime Minister Yoshihide Suga lays a flower during a commemoration of the 76th anniversary of Japan's surrender in World War II. Photo: Pool/ZUMA Press Wire/dpa - Pool/ZUMA Press Wire/dpa

TOKIO, 15 Ago. (DPA/EP) -

El primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, ha dedicado este domingo una ofrenda a los caídos que se encentran en el controvertido santuario de guerra de Yasukuni en Tokio para conmemorar el 76 aniversario de la rendición del país en la Segunda Guerra Mundial.

En una ceremonia celebrada en el salón Nippon Budokan, en la capial japonesa, Suga optó por la tradición del ofrecimiento en lugar de la más agresiva peregrinación que efectuaron algunos de sus ministros a un lugar donde se conmemora, entre otros, a criminales de guerra condenados y ejecutados.

Otros dos ministros del gabinete de Suga, incluido el ministro de Defensa, Nobuo Kishi, ya habían visitado el santuario el viernes, lo que provocó protestas de China y Corea del Sur, contra quienes fue dirigida la agresión de Japón en la Segunda Guerra Mundial.

En su discurso por los caídos, Suga reafirmó la determinación de su país de no repetir nunca la "tragedia de la guerra", sin abordar la agresión japonesa, en línea con su predecesor Shinzo Abe, de quien Suga fue portavoz durante años.

Abe también hizo una peregrinación al Santuario Yasukuni el domingo. Como jefe de gobierno en ese momento, había visitado el santuario por última vez en diciembre de 2013, lo que provocó fuertes críticas. Desde entonces, los primeros ministros de Japón solo han hecho ofrendas en lugar de visitar el santuario.

Mientras tanto, el emperador Naruhito, que asistió a la ceremonia por tercera vez como emperador, expresó "profundo remordimiento" durante el servicio conmemorativo anual, como lo hizo en años anteriores.

"Con la vista atrás en el largo período de paz de la posguerra, reflexionando sobre nuestro pasado y teniendo en cuenta los sentimientos de profundo remordimiento, espero sinceramente que los estragos de la guerra nunca más se repitan", ha indicado en declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias Kyodo.

Finalmente, se observó un momento de silencio al mediodía para los aproximadamente 2,3 millones de militares y 800.000 civiles que murieron en la guerra, incluidos los muertos en los bombardeos atómicos estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki.