Publicado 29/01/2021 10:53CET

El primer ministro de Líbano pide arrestar a los "criminales" tras el incendio de la sede de la Alcaldía en Trípoli

Protestas antigubernamentales en Líbano
Protestas antigubernamentales en Líbano - Marwan Naamani/dpa

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro en funciones de Líbano, Hasán Diab, ha condenado los disturbios registrados en las protestas el jueves en la ciudad de Trípoli (norte) y ha reclamado el arresto de los "criminales" tras el incendio de la sede de la Alcaldía en el marco de los incidentes.

"La caída de Trípoli en el caos y los disturbios busca dañar su imagen", ha dicho Diab, quien ha incidido en que "los criminales que han causado el caos en la ciudad y en sus instituciones educativas y económicas deben ser llevados ante la Justicia".

Así, ha criticado que la ciudad, la segunda más poblada del país, está siendo utilizada como "un escenario para trasladar mensajes feroces que sólo causan caos en la ciudad", en la que una persona ha muerto y más de 300 han resultado heridas en las protestas que estallaron el fin de semana por la crisis económica y las restricciones a causa de la pandemia de coronavirus.

Por su parte, el primer ministro encargado, Saad Hariri, ha hablado de "crimen organizado" tras los incidentes y ha dicho que "la responsabilidad incumbe a todos los que trabajan en connivencia para socavar la estabilidad de la ciudad, incendiar sus instituciones, su Alcaldía, y ocupar las calles a través del caos".

"Los que han incendiado Trípoli son criminales que no pertenecen a la ciudad", ha dicho, antes de subrayar que "es inaceptable golpear a la ciudad bajo el pretexto de reivindicaciones sociales o políticas, sean cuales sean los grupos y sus afiliaciones".

Hariri se ha preguntado además "por qué el Ejército vio como se incendiaban el Serrallo y las infraestructuras sin hacer nada". "¿Quién protegerá Trípoli si no lo hace el Ejército?", ha cuestionado, antes de alertar de que el país "atraviesa una de las fases más peligrosas de su historia", según ha recogido el diario 'L'Orient le Jour'.

Por su parte, el presidente libanés, Michel Aoun, ha convocado una reunión del Consejo de Seguridad Central para abordar la situación al hilo de los últimos incidentes. "A la luz de las sugerencias y medidas recomendadas, se darán los pasos necesarios", ha dicho la Presidencia", tal y como ha recogido la cadena de televisión MTV.

Los manifestantes han denunciado que las medidas para hacer frente a la COVID-19 dificultan aún más la situación económica de una población que ha visto deteriorarse significativamente su calidad de vida durante las últimas décadas.

A lo largo de la semana, las protestas se han replicado por varias ciudades de Líbano --que afronta su peor crisis económica desde la guerra civil (1975-1990)--, como Sidón, en el sur del país, o en la capital, Beirut, donde se han quemado contenedores y creado barricadas en la céntrica plaza de Riad el Solh, cerca del Parlamento.

Líbano se halla con un Gobierno en funciones desde agosto a raíz de la dimisión de Diab días después de las explosiones en el puerto de Beirut, que dejaron más de 200 muertos y 7.000 heridos, golpeando aún más una precaria situación económica ya de por sí maltrecha por culpa de la corrupción endémica y la crisis del coronavirus.

Hariri fue designado para la tarea en octubre de 2020, cerca de un año después de dimitir del cargo en medio de otra oleada de movilizaciones populares contra su Ejecutivo a causa de la mala situación económica del país, ante la falta de acuerdo sobre otro candidato tras la dimisión de Diab.