Publicado 18/11/2019 17:42:52 +01:00CET

El primer ministro de Pakistán critica a la oposición por el "circo" de la 'Marcha por la Libertad' pidiendo su dimisión

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Pakistán, Imran Jan, ha criticado este lunes a los partidos opositores por lo que ha descrito como un "circo", tras varias semanas de protestas en la capital, Islamabad, para exigir su dimisión.

"Dije previamente que aceptaría todas sus demandas si podían aguantar un mes en esos contenedores", ha señalado, en referencia a las instalaciones prefabricadas utilizadas por los manifestantes para mantener la sentada.

"Si alguna vez hubo un experto en 'dharnas' --una sentada no violenta que puede incluir un ayuno--, está aquí mismo", ha dicho, en referencia a su persona, según ha informado el diario local 'Dawn'.

Previamente, el Gobierno había asegurado que las negociaciones podían abarcar todas las demandas de la oposición, a excepción de la dimisión de Jan, lo que llevó al opositor Jamiat Ulema-e-Islam Fazl (JUI-F) a decir que entonces no eran necesarias conversaciones.

Así, ha acusado a la cúpula del JUI-F por "esconderse" en "salas calientes" mientras los manifestantes mantenían sus protestas en la calle, pese a la lluvia y el frío.

Jan ha cargado además directamente contra el líder de JUI-F, Fazlur Rehman, del que ha dicho que "utiliza la religión" para sacar beneficio económico. "Emite cualquier 'fatua' que quieras si el precio es el adecuado", ha subrayado.

En este sentido, ha sostenido que el uso de la religión para obtener beneficios personales "es el mayor pecado", antes de reiterar que los partidos opositores que se unieron a la 'Marcha por la Libertad' intentaron "chantajear" al Ejecutivo.

Rehman anunció el 13 de noviembre el fin de la sentada en Islamabad y afirmó que las protestas serían extendidas a todo el país, en el marco de lo que describió como un 'Plan B' para forzar la salida de Jan del poder.

El primer ministro ha afirmado además que mantendrá su lucha contra la corrupción y ha sostenido que "traicionaría a la nación" si lo hiciera. "No me preocupan los votos. Temo a Dios y el más allá", ha resaltado.

"Mi mensaje es que Dios me ha entrenado para los desafíos. Sé cómo ganar y cómo hacer frente a la derrota, y sé cómo volver a levantarme una vez he sido derrotado", ha dicho. "Mi promesa a Dios es no perdonar a ninguna persona que haya saqueado el dinero del país", ha zanjado.

La 'Marcha de la Libertad' --que fue tildada de "chantaje" por parte del primer ministro-- partió el 27 de octubre desde diversos puntos del país y llegó el 31 de octubre a la capital para mantener desde allí sus movilizaciones.

La ola de protestas es el principal esfuerzo concertado entre los distintos movimientos opositores desde que Jan se impuso en las elecciones generales de 2018.

El Gobierno asegura que las manifestaciones son una amenaza para la democracia, mientras que sus detractores le recriminan falta de legitimidad y dependencia del Ejército.

DEFIDENDE EL PERMISO CONDICIONAL A SHARIF

Por otra parte, Jan ha defendido la decisión del Gobierno de dar un permiso condicional al ex primer ministro Nawaz Sharif para viajar al extranjero a recibir tratamiento médico ante el empeoramiento de su estado de salud.

Sharif acudió a los tribunales para demandar la condicionalidad del permiso y una corte paquistaní le dio la razón el sábado, eximiéndole de las condiciones de viaje solicitadas por el Gobierno por temor a un riesgo de fuga.

"Se nos pidió que le enviáramos al extranjero por motivos humanitarios. ¿Qué pedimos a cambio? Una garantía de 7.000 millones de rupias (cerca de 40,3 millones de euros). La cantidad es como cacahuetes para ellos", ha sostenido Jan.

"De la forma en que saquearon el país, pueden darle a alguien una propina de 7.000 millones de rupias", ha sostenido, reiterando sus acusaciones de corrupción contra la familia Sharif.

Sharif, de 69 años, padece diabetes crónica, problemas cardiovasculares y una peligrosa bajada de plaquetas en sangre, entre otros problemas de salud.

Adnan Jan, médico personal de Sharif, indicó la semana pasada que "el ex primer ministro se encuentra en estado crítico" y agregó que "la causa no explicada y el diagnóstico incierto complican el escenario clínico general".

El partido de Sharif, la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) ha denunciado en numerosas ocasiones que los casos abiertos por corrupción contra sus altos cargos forman parte de una campaña de venganza política por parte del Ejército y el actual partido en el Gobierno, Pakistan Tehrik Insaf (PTI).

Sharif, primer ministro en tres ocasiones, fue apartado del cargo por el Supremo en julio de 2017 por no revelar parte de un salario percibido de una empresa de su hijo y posteriormente fue condenado en otros dos casos separados por no revelar sus fuentes de ingresos. Ambos casos están aún en proceso de apelación.