Publicado 13/11/2020 13:37CET

El primer ministro se reúne con dos políticos cercanos a Gbagbo en plena crisis postelectoral en Costa de Marfil

El expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo comparece ante el TPI
El expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo comparece ante el TPI - INTERNATIONAL CRIMINAL COURT - Archivo

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Costa de Marfil, Hamed Bakayoko, se reunió el jueves con dos políticos cercanos al expresidente Laurent Gbagbo, en el marco de los contactos iniciados por las autoridades para intentar rebajar las tensiones tras las presidenciales del 31 de octubre, en las que el jefe de Estado, Alassane Ouattara, obtuvo un polémico tercer mandato.

Bakayoko destacó a última hora del día a través de su cuenta en la red social Facebook que la reunión con Assoa Adou y Dano Djédjé tuvo lugar "en el marco del proceso de reducción de la crispación de la vida política en Costa de Marfil".

El encuentro tuvo lugar además días después de que Gbagbo telefoneara a Bakayoko para que se implicara para rebajar las tensiones en el país después de las elecciones, según desveló Habiba Touré, abogada del expresidente marfileño.

En este contexto, fuentes cercanas a la Presidencia del país han desvelado que las autoridades han dado 'luz verde' a la entrega a Gbagbo de su pasaporte, paso previo de cara a su vuelta al país, tal y como ha recogido el portal de noticias Koaci.

Gbagbo pidió al Gobierno la entrega de un pasaporte para poder volver al país antes de las elecciones, tras ser absuelto en 2019 por el Tribunal Penal Internacional (TPI) de una serie de delitos que incluyen asesinato, violación, persecución y otros actos inhumanos, todos ellos relativos a la escalada de violencia que se desató tras las elecciones de 2010 y que se saldó con unos 3.000 muertos.

Estos contactos entre Bakayoko y figuras cercanas a Gabgbo tuvieron lugar además al hilo de la reunión celebrada el miércoles entre Ouattara y el expresidente Henri Konan Bédié, uno de los candidatos a la Presidencia. Las elecciones fueron boicoteadas tanto por él como por el ex primer ministro Pascal Affi N'Guessan al considerar que la candidatura del presidente era ilegal.

La Constitución de Costa de Marfil fija en dos el máximo de mandatos del presidente, si bien Ouattara defendió que la reforma de la Carta Magna en 2016 puso su contador a cero. Asimismo, argumentó que se presentaba por "deber patriótico" tras el repentino fallecimiento en julio del primer ministro y candidato gubernamental, Amadou Gon Coulibaly.

Tras su reunión con Konan Bédié, Ouattara habló de "un encuentro fraternal" que ha servido "para restablecer la confianza" y "garantizar que Costa de Marfil está en paz". Por su parte, el expresidente dijo que "con el encuentro se ha roto el muro de hielo y silencio".

Horas antes, el Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI) de Konan Bédié había puesto como condición para la reunión que previamente se pusiera en libertad a los líderes opositores encarcelados y se retiren los cargos presentados contra ellos a raíz de las recientes presidenciales, incluido Affi N'Guessan, quien sigue detenido.

LOS RESULTADOS ELECTORALES

El Consejo Constitucional de Costa de Marfil confirmó el lunes la victoria de Ouattara en las elecciones. La oposición se ha negado a aceptar el resultado y procedió a crear un Consejo Nacional de Transición, lo que ha desencadenado la persecución y el hostigamiento a sus dirigentes, que culminaron con el arresto de Affi N'Guessan.

Por su parte, Ouattara pidió el lunes la disolución del Consejo Nacional de Transición e invitó a Konan Bédié a reunirse con él con el objetivo de mantener un "diálogo franco y sincero para restaurar la confianza" entre las partes. Asimismo, el mandatario dijo que espera embarcarse en un diálogo "constructivo" con la oposición "respetando el orden constitucional".

Las tensiones en el país, al alza por la candidatura de Ouattara y la eliminación de los nombres de Gbagbo y el ex primer ministro y antiguo presidente del Parlamento Guillaume Soro de los aspirantes a la Presidencia, han dejado alrededor de 85 muertos hasta el momento, según el último balance oficial.

Soro, quien se encuentra exiliado en el extranjero, hizo la semana pasada un llamamiento al Ejército a "actuar" frente a la "dictadura" de Ouattara "ante la violación flagrante de la Constitución, la sangre de los compatriotas que es vertida cada día y el perjurio deshonroso del que es culpable el expresidente".

Muchos marfileños temen que otra polémica electoral pueda conducir a una nueva oleada de violencia como la que sacudió el país entre 2010 y 2011, cuando Gbagbo se negó a reconocer la victoria de Ouattara, que remachó una década turbulenta en la que Costa de Marfil tiró por tierra años de avance próspero y estable.

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