Actualizado 09/03/2015 17:16 CET

PT asegura que el 'cacerolazo' financiado por partidos de la oposición "fracasó"

PT diz que panelaço financiado por partidos da oposição
Foto: YOUTUBE

BRASILIA, 9 Mar. (Notimérica) -

   Mientras que la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, hablaba en la televisión nacional, muchos brasileños salieron a las ventanas de sus casas para manifestar sus críticas hacia el discurso de la mandataria haciendo un 'cacerolazo', una protesta que el Partido de los Trabajadores (PT) atribuye a un "financiamiento de los partidos de la oposición", pero que "fracasó en su objetivo", según señala un comunicado oficial publicado en la página web del partido.

   En su discurso, Rousseff pidió paciencia a la población, mencionó el control del gasto presupuestario y el coraje para luchar contra la corrupción. Muchos brasileños abuchearon, insultaron e hicieron 'cacerolazos' como forma de protesta.


   Asimismo, de acuerdo con el PT, "las manifestaciones que tuvieron lugar en otras ciudades brasileñas durante el discurso de la presidenta, Dilma Rousseff, fueron organizadas para evitar la difusión del mensaje, pero fracasaron en sus objetivos", indica el escrito del partido, que sostiene que las manifestaciones fueron restringidas a los "barrios de clase media, como Águas Claras (DF), Morumbi y Vila Mariana, en São Paulo, e Ipanema, en Río".

   Según el secretario nacional de Comunicación del PT, José Américo Dias, "han estado circulando noticias electrónicas sofisticadas en las redes, lo que indica la presencia y la financiación de los partidos de la oposición a esta movilización".

   Sin embargo, el vicepresidente y coordinador de las redes sociales del partido, Alberto Cantalice, defendió que "existe una organización con fines golpistas que proviene principalmente de los sectores de la burguesía y la clase media alta".

   A pesar del tono optimista del comunicado, que indica que sólo una parte de la población está insatisfecha, los petistas entrevistados por el diario 'Folha de S. Paulo' están temerosos ante las protestas que están previstas para el próximo domingo 15 de marzo en las ciudades de todo el país.

   El blanco del objetivo de la protesta es la propia presidenta Rousseff, y la expectativa de los organizadores -provenientes de diversos grupos, inclusive simpatizantes de la intervención militar- es que más de 100.000 brasileños salgan a las calles para marchar en contra de la política actual.