Publicado 18/10/2021 19:03CET

R.Checa.- El Senado de República Checa discutirá la supresión de poderes del presidente cuyo estado de salud es incierto

El presidente de República Checa, Milos Zeman, tras recibir el alta en un hospital militar de Praga
El presidente de República Checa, Milos Zeman, tras recibir el alta en un hospital militar de Praga - Krumphanzl Michal/CTK/dpa

MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Senado de República Checa empezará este martes el debate sobre la supresión de poderes del presidente, Milos Zeman, un proceso que se inicia tras semanas de hospitalización del mandatario, cuyo estado de salud es incierto.

"Desgraciadamente, no hay otra opción que discutir cuándo y cómo activaremos el artículo 66 de la Constitución", ha asegurado el presidente del Senado, Milos Vystrcil, refiriéndose a una cláusula que dividiría los poderes clave del presidente entre el primer ministro, Andrej Babis, y el presidente de la Cámara Baja, Radek Vondracek.

Vystrcil ha compartido la información proporcionada por el Hospital Militar Central, donde Zeman está ingresado, que indica que "el presidente no puede llevar a cabo ninguna tarea laboral por razones de salud", informa 'Mlada Fronta Dnes'.

La discusión de esta posibilidad arrancará el martes por la mañana en la comisión permanente del Senado, mientras que por la tarde se trasladará al seno de los partidos políticos representados en la Cámara de Diputados. La reunión en el pleno del Senado para abordar el asunto está programada para el próximo 26 de octubre.

Según la Constitución checa, la Cámara Alta y la Baja pueden aprobar una moción para declarar al presidente incapaz de desempeñar sus funciones. Esto le dejaría formalmente en el cargo, pero con sus poderes ejecutados por otros funcionarios. De esta forma, el nuevo primer ministro sería designado por el presidente de la Cámara de Diputados.

El pasado 10 de octubre, Zeman fue hospitalizado por segunda vez en un mes con pronóstico reservado. El presidente está en cuidados intensivos por su propia recomendación "debido a las complicaciones que acompañan a su enfermedad crónica".

El estado de salud del presidente checo había sido objeto de preocupación en las últimas semanas hasta el punto de verse incapacitado para acudir a un colegio electoral para depositar su voto en las pasadas elecciones.

El mandatario checo, de 76 años, ha sido hospitalizado varias veces en los últimos años. El año pasado se sometió a una intervención quirúrgica por un brazo roto, que se rompió en una caída. Padece neuropatía y diabetes y este año ha comenzado a usar una silla de ruedas.