Publicado 06/02/2021 12:02CET

RDCongo.- Dimite el presidente del Senado de RDC en un nuevo episodio de la pugna entre Tshisekedi y Kabila

Felix Tshisekedi, delante de un retrato de Patrice Lumumba
Felix Tshisekedi, delante de un retrato de Patrice Lumumba - POOL BENOIT DOPPAGNE / DIDIER LE / ZUMA PRESS / CO

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Senado de República Democrática del Congo, Alexis Thambwe Mwamba, ha presentado este viernes su dimisión en un nuevo episodio del pulso entre el presidente del país, Félix Tshisekedi, y su predecesor Joseph Kabila, del que Mwamba era un estrecho aliado.

Mwamba presentó su renuncia minutos antes del inicio de un pleno que debía examinar las peticiones formuladas por 60 senadores que pedían su destitución y la de los demás miembros de su oficina, la mayoría de ellos ya había presentado su renuncia, debilitando aún más al presidente del Senado. Sólo Samy Badibanga, primer vicepresidente del Senado y cercano Tshisekedi, conserva su cargo.

El presidente del Senado, acusado de malversación de fondos públicos, cargos que rechazó rotundamente, se ha convertido en la tercera figura clave de Kabila en ceder a la ofensiva que está llevando Tshisekedi para recuperar el control de las instituciones, después de la presidenta del Parlamento, Jeanin Mabunda, y el primer ministro, Sylvestre Ilunga Ilunkamba.

En un documento dirigido a los senadores, el ya expresidente de la cámara ha denunciado a los firmantes por "la irregularidad del procedimiento iniciado" en su contra, "en violación de la Constitución y el reglamento interno", recoge 'Jeune Afrique'.

Tshisekedi, hijo del histórico líder opositor congoleño Etienne Tshisekedi, se hizo con la victoria en las elecciones presidenciales celebradas en diciembre de 2018, sucediendo así a Kabila tras dos años de aplazamientos electorales y ante la imposibilidad de que el exmandatario se presentara a un nuevo mandato.

Sin embargo, su victoria se vio empañada por las denuncias del también opositor Martin Fayulu sobre irregularidades para arrebatarle la victoria, en el marco de un acuerdo para permitir a los fieles de Kabila controlar el Parlamento, como finalmente ocurrió, lo que dejaba al presidente atado durante su mandato a la espera de que el exmandatario decidiera si concurre a las urnas en 2023.