Publicado 08/08/2015 17:31CET

Rousseff avisa: "Nadie me va a quitar la legitimidad de los votos"

RÍO DE JANEIRO, 8 Ago. (Notimérica) -

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha reaccionado duramente a las protestas que gran parte del país vivió ayer mientras se emitía en televisión un mensaje del Partido de los Trabajadores (PT), remarcando su firmeza para mantenerse en el cargo: "Nadie me va a quitar la legitimidad que el voto me dio", ha dicho.

Rousseff ha pedido a la población que trabaje a favor de la estabilidad, justo cuando el país vive una grave crisis política que amenaza la gobernabilidad y que en un caso estremo incluso podría desembocar en un 'impeachment' a la presidenta.

Pero la líder del Ejecutivo ha dejado claro que no piensa renunciar, aludiendo incluso a la época en que fue torturada por su oposición a la dictadura: "Soy una persona que aguanto la presión, aguanto las amenazas. De hecho, sobreviví a grandes amenazas a mi propia vida. Brasil hoy es muy diferente de aquel Brasil en el que me tuve que enfrentar a las más terribles dificultades. Porque esto es una democracia y una democracia respeta sobre todo una cosa: la elección directa por el voto popular", ha zanjado.

Rousseff ha hecho estas declaraciones en la ciudad de Boa Vista, la capital del estado de Roraima, donde ha inaugurado 747 casas de protección oficial y ha sido aclamada por los vecinos y movimientos sociales de izquierda.

Igual que en el anuncio emitido anoche Rousseff ha admitido que hay muchos brasileños sufriendo, pero ha añadido que esto es lo que le da fuerzas para continuar, por lo que ha prometido seguir trabajando "los próximos meses y años" de su mandato.