Publicado 26/03/2021 21:37CET

Ruanda.- El informe sobre Ruanda encargado por Macron acusa a Francia de "ceguera" frente al genocidio tutsi

22 March 2021, France, Paris: French President Emmanuel Macron awaits the arrival of the Albanian Prime Minister Edi Rama ·prior to a meeting at the Elysee Palace. Photo: Sadak Souici/Le Pictorium Agency via ZUMA/dpa
22 March 2021, France, Paris: French President Emmanuel Macron awaits the arrival of the Albanian Prime Minister Edi Rama ·prior to a meeting at the Elysee Palace. Photo: Sadak Souici/Le Pictorium Agency via ZUMA/dpa - Sadak Souici/Le Pictorium Agency / DPA

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las conclusiones de un comité de investigación sobre la responsabilidad que habría tenido Francia en el devenir del genocidio de Ruanda en 1994 acusan al Gobierno de aquellos años de "ceguera" e "indiferencia" frente a lo que estaba por venir.

La comisión de historiadores independientes convocada por El Elíseo para dilucidar la posible responsabilidad de Francia en el genocidio de Ruanda de 1994 ha presentado este viernes sus conclusiones al presidente galo, Emmanuel Macron, quien ha elogiado el "considerable paso adelante" que supone una investigación de este tipo.

El informe, de casi un millar de páginas, critican al anterior Gobierno francés de François Mitterrand (1981-1995) por su "ceguera" frente al "régimen racista, corrupto y violento" del presidente hutu, Juvénal Habyarimana. La investigación matiza que si bien existe una "responsabilidad abrumadora" e "intelectual" de París, no así "complicidad".

"Esta alineación con el poder de Ruanda es el resultado de un deseo del jefe de Estado y la Presidencia de la República", señalan los catorce historiadores en referencia a Mitterrand, a quien le acusan de haber mantenido "una relación fuerte, personal y directa" con Habyariman.

Se puede leer también en las páginas de la investigación que Francia no sólo "tardó en romper" relaciones con los responsables del genocidio, sino que además sus autoridades "nunca consideraron seriamente realizar arrestos", llegando incluso a poner "en la cima de sus preocupaciones" al Frente Patriótico Ruandés (FPR), la antigua rebelión tutsi que ayudó a poner fin a las matanzas.

Por su parte, el presidente Macron ha "alentado" a que continúen este tipo de investigaciones y ha prometido que Francia "continuará sus esfuerzos" para acabar con la impunidad, de acuerdo con un comunicado de El Elíseo, en el que se ha avanzado que en los próximos días se abrirán más archivos sobre lo ocurrido.

Alrededor de 800.000 ruandeses, la inmensa mayoría de ellos tutsis y hutus moderados, fueron asesinados por extremistas hutu durante cerca de tres meses en 1994. A día de hoy todavía se están descubriendo fosas comunes, especialmente desde que los condenados que han cumplido sus penas han aportado información sobre el lugar en el que enterraron o abandonaron a sus víctimas.

Las raíces del conflicto entre hutus y tutsis se remontan varias generaciones pero el genocidio se desató tras la muerte del presidente Juvenal Habyarimana, víctima del derribo de su avión presidencial --en el que también viajaba el presidente de Burundi, Cyprien Ntaryamira-- con un misil el 6 de abril de 1994.

Tras la muerte del mandatario, la milicia Interahamwe lanzó una campaña de ejecuciones que se prolongó durante 100 días, en muchas ocasiones despedazando a sus víctimas en sus casas, en iglesias, estadios de fútbol o en barricadas.

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