Publicado 27/09/2021 08:01CET

Ruanda.- Muere en una cárcel de Malí Théoneste Bagosora, considerado el 'cerebro' del genocidio en Ruanda

Archivo - El presidente de Ruanda, Paul Kagame, durante los actos por el 25º aniversario del genocidio de 1994
Archivo - El presidente de Ruanda, Paul Kagame, durante los actos por el 25º aniversario del genocidio de 1994 - Benoit Doppagne/BELGA/dpa - Archivo

MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El antiguo coronel del Ejército ruandés Théoneste Bagosora, considerado el 'cerebro' del genocidio en 1994 en el país africano, murió el sábado en una cárcel de Malí en la que cumplía una condena a 35 años de cárcel dictada por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR).

Fuentes de la familia de Bagosora han indicado que el hombre de 80 años, ha fallecido a causa de una enfermedad no especificada en una cárcel de Malí, donde se encontraba encarcelado desde 2012, tal y como ha recogido el diario ruandés 'The New Times'.

Así, Achille, hijo de Bagosora, ha señalado en declaraciones a la cadena de televisión británica BBC que su padre estaba recibiendo tratamiento médico por problemas de corazón.

Bagosora fue arrestado en 1996 en Camerún después de huir de Ruanda ante la victoria del Frente Patriótico Ruandés (FPR) del actual presidente, Paul Kagame, en la guerra desencadenada a raíz del genocidio.

El TPIR le declaró culpable de crímenes contra la humanidad y de orquestar el asesinato de figuras políticas en el país, incluida la primera ministra, Agathe Uwilingiyimana, y le sentenció a cadena perpetua, condena posteriormente reducida a 35 años de cárcel.

Bagosora, que rechazó los cargos y denunció una campaña del FPR contra él, estaba acusado de dirigir a las tropas y a las milicias hutus Interahamwe que perpetraron las matanzas desde su cargo como ministro de Defensa, que le dio el control sobre el Ejército y el régime genocida hutu.

Alrededor de 800.000 ruandeses, la inmensa mayoría de ellos tutsis y hutus moderados, fueron asesinados por extremistas hutu durante cerca de tres meses en 1994. A día de hoy todavía se están descubriendo fosas comunes, especialmente desde que los condenados que han cumplido sus penas han aportado información sobre el lugar en el que enterraron o abandonaron a sus víctimas.

Contador