Publicado 28/10/2020 18:16CET

Ruanda.- Ruanda inicia los trabajos de exhumación de cerca de 5.000 cuerpos de ejecutados durante el genocidio de 1994

Restos no identificados de víctimas del genocidio de 1994 en Ruanda
Restos no identificados de víctimas del genocidio de 1994 en Ruanda - 2019 GETTY IMAGES / ANDREW RENNEISEN - Archivo

MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Ruanda han iniciado los trabajos de exhumación de cerca de 5.000 cuerpos en una fosa común hallada en el distrito de Gatsibo, personas que fueron víctimas del genocidio de 1994, en el que fueron masacrados cerca de 800.000 tutsis y hutus moderados.

Jean Nepo Sibomana, director de la organización civil de supervivientes Ibuka, ha manifestado que la cifra deriva de trabajos de investigación y testimonios de supervivientes y ha agregado que los trabajos fueron aplazados recientemente por las sospechas sobre la presencia de explosivos.

"Algunas personas especulaban sobre la presencia de granadas y diferentes sustancias tóxicas en la fosa común", ha señalado, en unas declaraciones concedidas al diario ruandés 'The New Times'. "Se han requerido muchos preparativos para llevar a cabo los trabajos sin incidentes", ha agregado.

Por su parte, el alcalde de Gatsibo, Richard Gasana, ha detallado que la fosa común tiene unos 30 metros de profundidad y ha apuntado que se espera que los trabajos continúen durante al menos tres semanas.

Los supervivientes han apuntado principalmente a Jean Baptiste Gatete, antiguo alcalde de la comuna de Murambi, por las atrocidades cometidas en la zona durante el genocidio. La mayoría de las víctimas cuyos cuerpos están en la fosa fueron ejecutadas tras ser forzadas a abandonar una iglesia y un centro médico situados en los alrededores.

Sibomana, quien sobrevivió a las matanzas en Kiziguro, ha apuntado que "Gatete no sólo cometió atrocidades en Kiziguro, sino que encabezó asesinatos en Rukara, Kayonza, Rusumo y otros lugares". El hombre está acusado de ordenar el traslado de miles de tutsis al lugar de la fosa para que fueran ejecutados a machetazos.

Gatete, que fue arrestado en 2002 en República del Congo, fue condenado en 2011 a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), una sentencia reducida en 2012 a 40 años de cárcel tras el proceso de apelación.

Alrededor de 800.000 ruandeses, la inmensa mayoría de ellos tutsis y hutus moderados, fueron asesinados por extremistas hutu durante cerca de tres meses en 1994. A día de hoy todavía se están descubriendo fosas comunes, especialmente desde que los condenados que han cumplido sus penas han aportado información sobre el lugar en el que enterraron o abandonaron a sus víctimas.

Las raíces del conflicto entre hutus y tutsis se remontan varias generaciones pero el genocidio se desató tras la muerte del presidente Juvenal Habyarimana, víctima del derribo de su avión presidencial --en el que también viajaba el presidente de Burundi, Cyprien Ntaryamira-- con un misil el 6 de abril de 1994.

Tras la muerte del mandatario, la milicia Interahamwe lanzó una campaña de ejecuciones que se prolongó durante 100 días, en muchas ocasiones despedazando a sus víctimas en sus casas, en iglesias, estadios de fútbol o en barricadas.

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