Publicado 25/01/2021 14:22CET

Rusia.- La oposición rusa convoca nuevas protestas frente a un Putin que defiende "el marco de la ley"

Protestas en apoyo a Alexei Navalni en Moscú
Protestas en apoyo a Alexei Navalni en Moscú - MIHAIL TOKMAKOV / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

El presidente advierte de que manifestarse sin permiso puede ser "peligroso"

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El entorno de Alexei Navalni ha convocado para el próximo domingo nuevas manifestaciones con la que reclamar la liberación del destacado opositor ruso, después de unas protestas multitudinarias tras las que el presidente, Vladimir Putin, ha defendido que cualquier movilización debe hacerse dentro del "marco de la ley".

La oposición se movilizó el sábado para reclamar la excarcelación de Navalni, que fue detenido el 18 de enero poco después de aterrizar en Moscú procedente de Berlín, donde pasó cinco meses convaleciente tras sufrir un envenenamiento. El opositor culpa directamente a Putin de este supuesto ataque.

El Kremlin siempre ha negado cualquier responsabilidad y ahora, por boca del propio Putin, ha apelado a la calma. "Todo el mundo tiene el derecho a expresar su punto de vista en el marco de la ley, pero todo lo que excede de este marco no solo es contraproducente, sino peligroso", ha dicho el mandatario este lunes, según la agencia de noticias Sputnik.

El organismo pro Derechos Humanos OVD-Info estima que unas 3.700 personas fueron detenidas el sábado en distintos puntos de Rusia, entre ellas más de 1.400 en Moscú y más de 550 en San Petersburgo. Más de 40 personas resultaron heridas en estas protestas, que carecían de permiso oficial, según fuentes policiales citadas por la agencia de noticias TASS.

Lejos de amedrentarse, la oposición parece dispuesta a redoblar el desafío el próximo domingo. Uno de los principales miembros del movimiento de Navalni, Leonid Volkov, ha llamado en redes a salir de nuevo a las calles de toda Rusia el 31 de enero a las 12.00 horas.

La oposición quiere volver a exponer la situación de Navalni solo dos días antes de la próxima vista judicial, en un intento por mantener viva la movilización que se hizo patente en la primera gran jornada de protestas.

Existen pocos precedentes recientes de este nivel de concurrencia y algunos medios como MBK Media elevan a 110.000 los asistentes a las marchas de todo el país, si bien la Policía estima que, en el caso de Moscú, solo se movilizaron 4.000 personas.

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha condenado las detenciones masivas y la "brutalidad policial" durante las protestas del sábado. Para las investigadora Damelia Aitkhozhina, "las detenciones arbitrarias y la extrema brutalidad policial en toda Rusia son una prueba de lo bajo que han caído los estándares de Derechos Humanos en el país".

"Una y otra vez, las autoridades rusas han reprimido la libertad de expresión y las protestas pacíficas mediante la brutalidad policial, la violencia y las detenciones masivas, y el 23 de enero no fue una excepción", ha zanjado Aitkhozhina en un comunicado.

PUTIN NIEGA EL SUPUESTO PALACIO

Putin también ha aprovechado para pronunciarse por primera vez sobre el macrocomplejo que Navalni le ha atribuido a orillas del mar negro. El mandatario ruso ha dicho que no ha visto el vídeo de la investigación --"por falta de tiempo"--, pero sí ha dicho que nada de lo que en él aparece está vinculado a él o a si familia.

"Este momento es una buena oportunidad para hacer un montaje y lavar el cerebro a los ciudadanos con todos estos materiales", ha argumentado, sin dar por tanto crédito al lujoso palacio construido en Gelendzhik. La finca en cuestión se extiende por 68 hectáreas y la mansión tiene 17.700 metros cuadrados, lo que elevaría el valor total del complejo hasta 100.000 millones de rublos (unos 1.120 millones de euros).