Publicado 08/09/2020 12:16:50 +02:00CET

Sahel.- Los ataques contra la educación en el Sahel, en alarmante aumento

Sahel.- Los ataques contra la educación en el Sahel, en alarmante aumento
Sahel.- Los ataques contra la educación en el Sahel, en alarmante aumento - NICOLAS REMENE / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

En lo que va de año se han registrado al menos 85 en Burkina Faso, Malí y Níger

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los ataques contra estudiantes, profesores y escuelas en Burkina Faso, Malí y Níger han aumentado de forma significativa desde 2018 y la pandemia de coronavirus, que provocó el cierre temporal de los centros educativos, no parece haber frenado esta tendencia, según se desprende del último informe de la Coalición Mundial para Proteger a la Educación de Ataques (GCPEA).

El informe 'Apoyando la educación segura en el Sahel Central', publicado con motivo de la celebración del primer Día Internacional para Proteger la Educación de Ataques este 9 de septiembre, ha constatado más de 85 ataques de este tipo en los tres países entre enero y julio de este año, pese a que entre marzo y mayo se cerraron las escuelas por la pandemia.

En el caso de Malí, por ejemplo, hubo al menos 27 ataques contra centros de educación media cuando se retomaron las clases en junio para que los alumnos pudieran realizar los exámenes.

En realidad, según la coalición, en los últimos años se ha producido un "alarmante incremento" de los ataques contra la enseñanza en esta zona del Sahel. En Burkina Faso y Níger, los ataques de este tipo se duplicaron entre 2018 y 2019, contribuyendo al cierre de más de 2.000 escuelas. En el caso de Malí, solo en 2019 hubo más de 60 ataques contra escuelas y se procedió al cierre de más de 1.100.

Los ataques suelen ser obra de grupos armados no estatales, principalmente los grupos yihadistas que operan en la región, donde actúan tanto la filial de Al Qaeda como la de Estado Islámico. Normalmente, los asaltantes queman y saquean las escuelas y amenazan, secuestran o asesinan a profesores, según el informe.

Por su parte, las fuerzas gubernamentales y los grupos armados no estatales, entre los que además de los yihadistas figuran grupos de autodefensa, también usan las escuelas con fines militares, incluso como campamentos y bases temporales para sus hombres.

Según la coalición, las estudiantes y las profesoras son objetivo específico de ataques. Los embarazos resultado de violaciones, las consecuencias para la salud y el estigma que acompañan a la violencia sexual, el riesgo de matrimonio temprano y la tendencia a privilegiar la enseñanza de los niños sobre las niñas hace que sea particularmente difícil para estas últimas volver a la escuela, incide el informe.

COSTE DE LOS ATAQUES

Por ello, el nuevo Día Internacional para Proteger la Educación de Ataques debería ser "un momento crucial para destacar el alcance y el enorme coste" que este tipo de ataques "tienen en las vidas y futuro de los estudiantes y las comunidades", ha reivindicado el director ejecutivo de GCPEA, Diya Nijhowne.

Además, debería servir para "reconocer el significativo progreso hecho para proteger a estudiantes y educadores, incluida la amplia adopción de la Declaración de Escuelas Seguras y los avances en su cumplimiento", ha añadido. La declaración, un compromiso político para proteger a los estudiantes, cuenta con 104 países firmantes.

Por otra parte, dado que tanto en el Sahel central como en buena parte del mundo los niños están volviendo a las aulas tras el confinamiento durante la pandemia, la coalición ha instado a los gobiernos a garantizar que se llevan a cabo evaluaciones de riesgo antes de la reapertura y se aplican las medidas de seguridad adecuadas con el fin de minimizar el riesgo de ataque tanto de estudiantes como profesores.

En los casos en que la vuelta a las clases no pueda hacerse de forma segura, se deberían adoptar medidas de enseñanza alternativa y a distancia. Además, los gobiernos y los docentes deberían garantizar que los programas de educación a distancia en respuesta a la COVID-19 son accesibles y benefician a los estudiantes afectados por los ataques y la inseguridad.

"Gobiernos y donantes deberían actuar para mantener a estudiantes y educadores, escuelas y universidades seguros frente a ataques en el Sahel central y en todo el mundo", ha reclamado Nijhowne.

"A medida que se desarrollan programas y políticas para apoyar la continuación de la educación durante la crisis sanitaria, existe una oportunidad de garantizar que incorporan la protección contra los ataques e incluyen a los estudiantes excluidos del aprendizaje debido a ataques pasados", ha reivindicado el director de la coalición.

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