Publicado 10/06/2020 18:51CET

Sahel.- España condena el aumento de la violencia intercomunitaria en el Sahel y llama a evitar las represalias

Sahel.- España condena el aumento de la violencia intercomunitaria en el Sahel y
Sahel.- España condena el aumento de la violencia intercomunitaria en el Sahel y - Alberto di Lolli/POOL - Europa Press

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno español ha lamentado este miércoles el aumento de la violencia intercomunitaria en el Sahel y ha hecho un llamamiento en favor de la paz y de evitar las represalias en esta región de África, duramente castigada por los grupos yihadistas, lo que ha incrementado las tensiones entre pastores y agricultores.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores se ha referido en particular a los recientes ataques registrados en Malí en Binedama y Yangassagou, dos localidades de la región de Mopti, y en Massabougou, en Segú, que se saldaron con la "muerte de decenas de civiles, incluidos niños".

Ante las alegaciones de que el Ejército maliense estaría detrás de estos ataques, el Ministerio de Defensa anunció el lunes investigaciones en las tres localidades para "esclarecer estas acusaciones", prometiendo que una vez culminen "los autores, sean quienes sean, serán sancionados conforme a la legislación vigente".

Además de transmitir sus condolencias, el Gobierno español ha aprovechado para hacer "un llamamiento a la contención de los diferentes grupos comunitarios, evitando las represalias y abogando por la paz, la cohesión social y el respeto de los Derechos Humanos".

En este sentido, ha saludado el compromiso de Ejecutivo maliense de investigar lo ocurrido y, "consecuentemente, poner a disposición de la justicia a los responsables, para su castigo proporcional a la gravedad del crimen y para reparar los derechos de las víctimas, al tiempo que alberga la confianza en el cumplimiento cabal de este compromiso".

Por último, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha reiterado "su compromiso de trabajar tanto bilateralmente, como en el seno de la Unión Europea, para continuar apoyando a Malí a hacer frente a los desafíos que tiene planteados y muy especialmente en el ámbito de la formación de sus fuerzas de defensa y seguridad en un contexto regional cada vez más inestable e inseguro, exacerbado por la crisis sanitaria actual".

En la zona del Sahel operan filiales tanto de Estado Islámico como de Al Qaeda. Ambos grupos han sabido aprovechar las tensiones existentes entre pastores, principalmente miembros de la etnia fulani, y agricultores, pertenecientes a otras etnias, para prosperar.

Esto ha puesto a los fulani en el punto de mira, ya que son la principal fuente de reclutas para los yihadistas, y ha generado la aparición de grupos de autodefensa de otras etnias. Como resultado de todo ello, en los últimos años se han producido con cierta frecuencia ataques de carácter étnico a los que se ha respondido con otros de represalia, con el resultado de cientos de civiles muertos.