Publicado 19/10/2020 11:33CET

Sahel.- La pandemia complica aún más el acceso a la educación en el Sahel

Sahel.- La pandemia complica aún más el acceso a la educación en el Sahel
Sahel.- La pandemia complica aún más el acceso a la educación en el Sahel - MAHAMADOU ABDOURHAMANE/NRC

La violencia imperante en Burkina Faso, Malí y Níger provocó el cierre de más de 4.000 escuelas el último curso

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El acceso a la educación ya era un desafío en amplias zonas del Sahel central debido a la persistente violencia, que provocó el cierre de 4.000 escuelas en el último curso, pero la pandemia de coronavirus no ha hecho sino agravarlo, dado que todo el sistema educativo ha quedado paralizado y aunque ahora se prevé su reapertura, los centros no están debidamente preparados, alerta el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).

Unos 776.000 niños no pudieron acudir a clase en el curso 2019-2020 porque sus escuelas estaban cerradas debido a la inseguridad, a los que se sumaron debido a la pandemia otros 12 millones de menores en Burkina Faso, Malí y Níger.

"Los niños se encuentran en medio de una doble amenaza de salud y seguridad en el Sahel central", subraya la directora regional del NRC, Maureen Magee. "Las 40.000 escuelas en la región se vieron obligadas a cerrar por la pandemia, empujando a alumnos desde preescolar a secundaria a dejar las clases en una zona en el que el acceso a la educación ya se ve a menudo dificultado por la creciente inseguridad, los repetidos desplazamientos y la pobreza", subraya.

Ahora, las escuelas están comenzando a reabrir sus puertas pero, según el NRC, muchas de ellas carecen de los recursos necesarios para mitigar el riesgo de contagio de COVID-19.

En Níger, por ejemplo, solo el 15 por ciento de las alrededor de 18.000 escuelas del país tienen puntos de agua y menos de un tercio cuenta con retretes. En el caso de Burkina Faso, escuelas ya atestadas dan cabida a niños desplazados en un momento en que debería haber menos niños por aula en lugar de más para evitar los contagios.

EL DOBLE DE ESCUELAS CERRADAS

El cierre de escuelas como resultado de la violencia se duplicó el pasado curso, en comparación con el anterior, cuando fueron 2.423 los centros cerrados, hasta superar las 4.000. Solo entre enero y julio de este año, según la ONG, hubo 90 ataques contra la educación en esta región, siendo Burkina Faso el país más afectado, con más de 40 incidentes, entre ellos saqueos, secuestros, amenazas y asesinato de profesores.

Como resultado de ello, lamenta Magge, "demasiados niños cuyas vidas ya estaban devastadas por el conflicto, ahora ven su futuro pender de un hilo". Además, subraya la ONG noruega, los niños que no van a clase están más expuestos a la explotación sexual y la violencia.

Igualmente, en el Sahel se han incrementado en los últimos años los casos de matrimonio infantil. La ONU ha documentado 387 casos en Malí en 2020, frente a los 178 de los dos años anteriores. En el caso de los niños, su mayor riesgo es el de ser reclutados por los grupos armados. Así, en el primer semestre de este año se han constatado más de 190 casos de este tipo en Malí.

A pesar de este panorama, lamenta el NRC, ese año solo se han recibido el 15 por ciento de los fondos necesarios para la respuesta en materia de educación en Burkina Faso, Malí y Níger, de ahí el que la ONG pida a los donantes que aumenten sus recursos con el fin de proteger a los niños y garantizar su acceso a una educación de calidad.

Con motivo de la conferencia de donantes de este martes en Dinamarca para el Sahel, Magee ha pedido que "se ponga la educación y la protección de las escuelas" en la agenda. "No puede ser el escenario de promesas rotas una vez más", ha advertido la responsable del NRC. "Solo compromisos políticos reales proporcionales con la situación de la educación en la región permitirán que los niños pasen página y escriban un nuevo capítulo para el próximo año escolar", ha remachado.