Publicado 08/10/2020 14:08CET

Una sala del TPI rechaza liberar al líder de las milicias 'yanyawid' de Sudán acusado por crímenes en Darfur

Sudán.- El TPI rechaza liberar al líder de las milicias 'yanyawid' acusado por c
Sudán.- El TPI rechaza liberar al líder de las milicias 'yanyawid' acusado por c - ICC/CPI - Archivo

MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Sala de Apelación del Tribunal Penal Internacional (TPI) ha ratificado este jueves la decisión de mantener bajo custodia a Alí Kushayb, un antiguo líder de las milicias 'yanyawid' acusado de crímenes de guerra en la región sudanesa de Darfur (oeste) que se entregó voluntariamente en junio al tribunal.

El juez Piotr Hofmanski ha afirmado que la Sala de Apelación ha confirmado el rechazo de la Sala de Antejuicio II del TPI, que el 14 de agosto se pronunció contra la petición de Alí Kushayb para una liberación condicional mientras continuaban los procedimientos contra él.

Así, ha resaltado que la decisión se fundamenta en la consideración de que la detención del sospechoso "parece necesaria para garantizar que la investigación y los procedimientos judiciales no son obstruidos ni puestos en peligros", según un comunicado del tribunal.

La Sala de Apelación ha destacado que "la detención del sospechoso es necesaria para la integridad ed la investigación, los procedimientos y la seguridad de los testigos", al tiempo que ha manifestado que el fallo de la Sala de Antejuicio II "no cometió ningún error en su decisión" de agosto.

El sospechoso, cuyo nombre real es Alí Muhamad Alí Abdelrahmán, fue puesto bajo custodia del TPI después de que se entregara voluntariamente en República Centroafricana (RCA) en virtud de la orden de arresto emitida contra él el 27 de abril de 2007 por sus presuntos crímenes en Darfur.

El TPI presentó en 2007 órdenes de arresto contra el ahora exministro de Asuntos Humanitarios Ahmed Harun y contra Alí Kushayb por crímenes de guerra y contra la Humanidad cometidos durante el conflicto de Darfur, que estalló en 2003.

Contra Alí Kushayb pesan 22 cargos de crímenes contra la Humanidad, incluidos asesinatos y torturas, así como 28 caros de crímenes de guerra, entre ellos el dar instrucciones para atacar a la población civil, saqueo y violación, cometidos entre 2003 y 2004 en Darfur.

Según el TPI, Kushayb comandó a miles de milicianos 'yanyawid', las milicias que apoyaron al Ejército sudanés en la lucha contra los grupos rebeldes en Darfur, entre agosto de 2003 y marzo de 2004 y presuntamente habría aplicado una "estrategia de contrainsurgencia del Gobierno de Sudán que también tuvo como resultado la comisión de crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad en Darfur".

Además, se cree que ejerció de "mediador entre los líderes 'yanyawid' en Uadi Salí", su localidad natal, y el Gobierno de Sudán, además de haber enrolado combatientes para estas milicias, a las que armó, financió y abasteció de comida y suministros "contribuyendo de forma intencionada" a los crímenes de los que se le acusa.

El antiguo líder de los 'yanyawid' habría huido al país vecino a finales de febrero desde Darfur Sur junto con varios hombres armados después de que el Gobierno de transición sudanés pactara con el Frente Revolucionario de Sudán (RSF), que aglutina a los rebeldes, la entrega al TPI de todos los imputados.

Por otra parte, el tribunal con sede en La Haya emitió en 2009 una primera orden de arresto contra el entonces presidente, Omar Hasán al Bashir, por crímenes de guerra y contra la Humanidad, a la que siguió una segunda en 2010 por genocidio contra varias tribus de Darfur. Además, el TPI también emitió una orden de arresto en 2012 contra el ministro de Interior, Abdelrahim Husein, por crímenes de guerra y contra la Humanidad.

El Gobierno de transición sudanés se ha mostrado abierto a la posibilidad de entregar al TPI a Al Bashir, que en estos momentos está siendo juzgado en el país por su papel en el golpe de Estado militar de 1989, que le aupó al poder.

El expresidente, derrocado en otra asonada en abril de 2019 tras una oleada de protestas en su contra, fue condenado a finales de 2019 por cargos de corrupción pero todavía no ha sido procesado por los supuestos crímenes de guerra cometidos durante sus 30 años de mandato.

Contador