Seis ex policías argentinos condenados por torturas a dos adolescentes

Palacio de Justicia en Buenos Aires, Argentina
WIKIPEIDA
Actualizado 24/09/2018 15:24:09 CET

   BUENOS AIRES, 24 Sep. (Notimérica) -

   Un tribunal ha sentenciado a seis ex policías de la Prefectura Naval Argentina a penas de entre ocho y diez años de prisión por torturar a dos jóvenes de 15 y 18 años en 2016.

   Los agentes Eduardo Sandoval, Ramón Falcón y Yamil Marsilli han sido condenados a 8 años y 11 meses de prisión. El resto de policías, Leandro Adolfo Antúnez, Orlando Ariel Benítez y Osvaldo Alberto Ertel, también han sido condenados a 10 años y seis meses.

   Se les atribuyen los delitos de tortura, privación ilegítima de la libertad, lesiones leves y robo agravado y calificado.

   "El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional n° 9 de la capital federal condenó a seis integrantes de la Prefectura Naval Argentina", ha informado el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que participó como querellante en la causa.

LOS HECHOS

   El 24 de septiembre de 2016, el argentino Ezequiel Villanueva Moya, que entonces tenía 15 años, fue detenido por los policías en Buenos Aires. Otro joven, Iván Navarro, de 18 años, se acercó a ver qué ocurría y también fue detenido.

   Los dos fueron esposados, torturados y amenazados de muerte a orillas del Riachuelo, el río más contaminado de Argentina. Antes de dejarlos marchar robaron el teléfono móvil de uno de ellos.

"En los dos años transcurridos desde aquella noche en que Iván y Ezequiel fueron torturados en un destacamento de la Prefectura y en la orilla del Riachuelo, la situación de violencia policial en el barrio empeoró", en gran parte por responsabilidad del Ministerio de Seguridad, advierte el CELS.

   Según el relato de Navarro al tribunal, los policías lo golpearon en la espalda, en la cara, le dieron puntapiés cuando estaba en el suelo, uno le puso un cuchillo en la garganta y otro lo amenazó con su arma. "Me dijo 'métete mi pistola en la boca' y me la puso en la boca", contó Navarro.

   Familiares, amigos y vecinos de los jóvenes han recibido la noticia con alegría, pero han pedido la dimisión de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la que acusan de convalidar las prácticas represivas de la policía en los barrios más pobres de la ciudad. "Festejamos este mojón en la lucha contra la impunidad en un contexto de creciente hostigamiento a los sectores populares", declaró la abogada querellante, Gabriela Carpinetti.