Publicado 11/03/2021 10:12CET

Siria.- Guterres denuncia que la situación en Siria "es una pesadilla" tras casi diez años de "horrible guerra"

Archivo - Cráter provocado por un bombardeo en Siria.
Archivo - Cráter provocado por un bombardeo en Siria. - Anas Alkharboutli/dpa - Archivo

El PMA alerta de que "los sirios hacen frente a las peores condiciones humanitarias desde el inicio de la crisis"

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha afirmado que la situación en Siria "es una pesadilla" tras cerca de diez años de "horrible guerra" desencadenada tras la "represión violenta de manifestaciones pacíficas" contra el presidente, Bashar al Assad.

"Tras una década de conflicto, en medio de una pandemia y ante el flujo constante de nuevas crisis, Siria ha caído de los titulares, pero la situación sigue siendo una pesadilla", ha manifestado, antes de recordar que "cientos de miles de sirios han muerto, millones se han visto desplazado y una cifra incontable sigue detenida ilegalmente y a menudo es torturada, desaparece o vive en la incertidumbre y la privación".

Así, ha resaltado que "desde hace diez años el mundo ha visto a Siria caer en la destrucción y el derramamiento de sangre" y que "en este tiempo, los sirios han sido sometidos a violaciones de los Derechos Humanos a una escala masiva y sistemática".

"Las partes en conflicto han violado en repetidas ocasiones el Derecho Humanitario, hasta ahora con total impunidad. Han llovido bombas y los morteros contra casas, escuelas, hospitales y mercados. Las armas químicas han causado un sufrimiento inenarrable", ha relatado.

Guterres ha denunciado que "las ciudades han sido cercadas, matando de hambre a civiles, y las partes han impuesto restricciones indefendibles sobre la ayuda humanitaria", al tiempo que ha hecho hincapié en que "durante gran parte de la guerra civil, áreas sustanciales del país estuvieron controladas por grupos terroristas designados por el Consejo de Seguridad que sometieron a muchos sirios a una violencia y represión inimaginable".

"Es imposible entender totalmente la extensión de la devastación en Siria, pero su pueblo ha sufrido algunos de los crímenes más graves que el mundo ha presenciado este siglo. La escala de las atrocidades sacude la conciencia", ha dicho, antes de resaltar que "los responsables deben rendir cuentas para una paz sostenible en Siria".

"Los horrores del conflicto no han perdonado a ninguna familia siria. Cerca de la mitad de los niños del país nunca han vivido un día sin guerra", ha lamentado Guterres, quien ha añadido que a ello se suma "el colapso económico y la creciente pobreza causados por una combinación de conflicto, corrupción, sanciones y la pandemia".

En este sentido, ha reseñado que "cerca del 60 por ciento de los sirios están en riesgo de hambruna este año". "Es imperativo que sigamos llegando a todos los sirios que necesitan ayuda humanitaria. Se necesita más acceso humanitario", ha argüido.

Guterres ha destacado que "la ONU seguirá buscando un acuerdo político negociado" y ha dicho que "un primer paso en ese camino debería ser un progreso tangible en el comité constitucional", antes de pedir a las partes que "demuestren voluntad para encontrar puntos en común" y "reconozcan la necesidad de todos los sirios (...) para salir de un estado de conflicto perpetuo".

"Este es el camino que llevará a una solución que satisfaga las aspiraciones legítimas de todos los sirios, cree las condiciones necesarias para el retorno de los refugiados con seguridad y dignidad y respete la soberanía, la integridad territorial y la independencia de Siria", ha defendido.

Guterres ha reseñado que "este es un proceso en el que las mujeres y hombres sirios deben jugar su papel" y ha puntualizado que será necesario también "tender puentes en las divisiones en la comunidad internacional". "Un fracaso a la hora de hacer esto condenará a los sirios a más desesperación y no podemos permitir que eso pase", ha dicho.

"LAS PEORES CONDICIONES"

Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha alertado de que "los sirios hacen frente a las peores condiciones humanitarias desde el inicio de la crisis, con millones de personas cayendo en la hambruna durante el último año".

"Este conflicto se ha cobrado un precio tremendo en el pueblo sirio. Cada día más y más sirios son empujados al hambre y la pobreza", ha denunciado el representante del PMA en Siria, Sean O'Brien, quien ha agregado que "las familias hacen frente a elecciones imposibles". "¿Ponen comida en la mesa o reciben la atención médica que necesitan? ¿Mandan a sus hijos al colegio? Sin apoyo sostenido, estas familias no pueden sobrevivir", ha apuntado.

Así, ha manifestado que la población hace frente a numerosas crisis, incluido el desplome de la libra siria, su impacto en los precios de los productos básicos, las repercusiones de la crisis económica en Líbano, la pandemia y el propio conflicto, que han provocado que cerca de 4,5 millones de personas hayan caído en el hambre y la inseguridad alimentaria durante el último año.

El PMA calcula que una cifra récord de 12,4 millones de sirios, cerca del 60 por ciento de la población, sufren hambre o inseguridad alimentaria, el doble que en 2018, con un aumento de los precios de los alimentos de más de un 200 por ciento durante el último año.

"Tras diez años hay mucha fatiga, tanto en los países que acogen a los refugiados como en los países donantes, que están bajo tensión por la pandemia de coronavirus y sus efectos sobre sus economías, pero el pueblo sirio no puede aguantar más", ha dicho la directora regional del PMA para Oriente Próximo y Norte de África, Corinne Fleischer.

"No debemos olvidarles. Si lo hacemos, implicará perder vidas", ha añadido, antes de dar las gracias a los países donantes. "No podemos parar ahora. El apoyo al pueblo sirio es clave para la estabilidad regional e internacional", ha remachado.

BÚSQUEDA DE LA JUSTICIA

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha apuntado además que la búsqueda de la verdad y la justicia es otro elemento clave en este contexto y ha resaltado que "muchas familias luchan por establecer lo que pasó a sus seres queridos" tras diez años de guerra.

"Esta última década ha presenciado un desprecio flagrante por la protección a los civiles por parte de todas las partes, que han cometido incontables violaciones y abusos, algunos de los cuales podrían equivaler a crímenes de guerra y contra la humanidad", ha manifestado.

"Le debemos a las víctimas garantizar que la próxima década es una de rendición de cuentas y compensaciones, con sus derechos y necesidades cubiertos, para que puedan reconstruir sus vidas", ha señalado, antes de aplaudir la condena en Alemania a un antiguo agente de los servicios de Inteligencia sirios por crímenes de guerra, la primera de este tipo en el mundo.

En esta línea, ha indicado que ante el "estancamiento" de los esfuerzos para llevar la situación ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), "es vital que los tribunales nacionales sigan llevando a cabo juicios justos, públicos y transparentes para reducir el agujero en rendición de cuentas para crímenes tan serios".

Bachelet ha pedido además que se aborde la situación de los desaparecidos en Siria, que ya era preocupante antes del estallido de la guerra, y ha sostenido que "las desapariciones forzosas son un crimen continuado que tiene un cruel impacto sobre el individuo cuyo paradero es desconocido y sobre su familia".

Por ello, ha defendido la creación de un mecanismo independiente con mandato internacional para esclarecer la situación de los desaparecidos, identificar los restos y dar apoyo a sus familias, antes de pedir nuevamente el fin de las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzosas.

"Si un individuo ha muerto, el cuerpo o los restos deben ser devuelto a la familia", ha dicho, al tiempo que ha solicitado a las autoridades que revelen todos los lugares de detención y los nombres de los detenidos, así como la necesidad de investigar los abusos.