Publicado 10/12/2020 13:05CET

Siria.- Save the Children alerta de que hambre y pandemia duplican la cifra de niños sin escuela en el norte de Siria

Ameen, un niño de doce años que estudia y trabaja en un campamento en el norte de Siria
Ameen, un niño de doce años que estudia y trabaja en un campamento en el norte de Siria - SYRIA RELIEF/SAVE THE CHILDREN - Archivo

Asegura que más de 5.000 niños han abandonado al escuelas en campamentos como el de Al Hol

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

Save the Children ha alertado este jueves de que la pandemia del nuevo coronavirus originado en la ciudad china de Wuhan y el hambre han provocado que se duplique el número de niños que están sin escolarizar en el norte de Siria.

La organización no gubernamental ha subrayado que la pandemia está afectando "cada vez más al acceso a la educación" de los niños en Siria tras casi diez años de "conflicto, desplazamiento y pobreza" y ha apuntado que "la mitad de los niños y las niñas que iban a la escuela en el norte de Siria antes de la pandemia ya no asisten a clase".

La ONG ha llegado a estas conclusiones después de analizar tanto los datos disponibles públicamente como los de su propia intervención en la zona.

Tras contrastar la situación con otras organizaciones humanitarias y después de entrevistar a cerca de 500 profesores, Save the Children ha concluido que 2,45 millones de niños --uno de cada tres-- "ya estaban fuera del sistema educativo a finales de 2019 en Siria" y la pandemia "ha expulsado a un 50 por ciento adicional en el norte del país, lo que ha provocado que dos tercios de los niños y las niñas no vayan actualmente a la escuela en esa zona".

"Solo entre el primer y el segundo trimestre de 2020 el número de estudiantes en los programas educativos de Save the Children en Siria se redujo de más de 11.200 a unos 7.775. En algunas zonas del noroeste del país la organización ha perdido el contacto con casi el 50 por ciento de los estudiantes tras el cierre de los centros educativos en marzo", ha indicado.

En este sentido, ha señalado que los profesores que ha entrevistado apuntan a la difícil situación que se vive en los campamentos de Al Hol, Roj y Areesha, "donde al menos 5.500 niños y niñas han dejado de ir a la escuela".

"La gran mayoría de docentes creen que la pobreza es la principal razón por la que los niños y las niñas abandonan las aulas, señalando como principales dificultades el coste de la educación y la dependencia del trabajo infantil como fuente de ingresos", ha asegurado Save the Children.

La organización ha advertido de que el trabajo infantil "es una preocupación especialmente grave en el noreste de Siria, donde "el 79 por ciento" de los profesores encuestados consideran que los estudiantes "han abandonado la escuela porque tienen que mantener a sus familias económicamente".

LA PANDEMIA DEJA A LOS NIÑOS SIN EDUCACIÓN PRESENCIAL

Paralelamente, alrededor del 60 por ciento de los maestros aseguran que la pandemia ha tenido un impacto en la continuidad de la educación en las aulas. "La pérdida de espacios físicos de aprendizaje debido a las restricciones de la COVID-19 ha significado que la única opción para que los niños y las niñas aprendan es a distancia, algo que muchos no se pueden permitir", ha explicado.

Cuando las escuelas cerraron, Save the Children comenzó a poner en marcha nuevas formas de aprendizaje a distancia para contribuir a mantener al mayor número posible de niños en la educación, incluyendo el desplazamiento a los hogares de sus equipos de intervención, la educación online y el uso de servicios de mensajería de texto.

"La situación es especialmente compleja ante la falta de acceso a teléfonos o Internet, lo que dificulta que las organizaciones humanitarias hagan un seguimiento de los niños y las niñas que abandonan la escuela", ha advertido.

Ameen, un niño de doce años que vive en un campamento en el noroeste de Siria y que tiene que aprender por la noche y trabajar por la mañana para poder mantener a sus hermanos y a su madre ha explicado las dificultades que afronta actualmente.

"Dejé de estudiar por la COVID-19 y trabajo cultivando pepinos. Un mes después de dejar la escuela y trabajar durante todo ese tiempo, mi madre y yo pudimos conseguir un teléfono", ha relatado a la ONG. "No renuncio a la educación a distancia. Voy a trabajar durante el día y cuando vuelvo por las tardes, veo mis clases en el grupo de WhatsApp y escucho las notas de voz enviadas por mis profesores, luego hago mi tarea y se la envío al grupo", ha explicado.

La directora de Respuesta Humanitaria de Save the Children en Siria, Sonia Khush, ha lamentado que haya millones de familias en situación de pobreza en Siria y que los niños se vean obligados a trabajar por la supervivencia de la familia.

"Save the Children y otros actores de la educación están haciendo todo lo posible para garantizar que la mayor cantidad posible de niños y niñas puedan aprender en un espacio seguro y desarrollar su verdadero potencial", ha contado.

"La COVID-19 ha exacerbado aún más los desafíos existentes que impedían que los niños y las niñas aprendieran. Tememos que la infancia que abandone la escuela este año nunca regrese. Abandonar la escuela es un golpe fatal para los inmensos esfuerzos que los niños, niñas y sus familias han comprometido con la educación a pesar de una década de obstáculos", ha indicado.

Save the Children ha reclamado la reapertura de las escuelas tan pronto como sea seguro hacerlo y ha pedido que se les dé un enfoque que combine el aprendizaje presencial "siempre que sea posible" y la educación a distancia.

Tras pedir recursos económicos para que el sistema educativo sirio pueda continuar funcionando de forma segura, ha reclamado que se hagan donaciones para financiar programas que ayuden a sacar a las familias de la pobreza, "para que los padres, madres y cuidadores puedan mantener a sus hijos e hijas comprometidos con el aprendizaje y no sentir la necesidad de recurrir al trabajo infantil u otros aspectos negativos para su desarrollo".