Publicado 03/06/2020 13:56CET

Somalia.- La ONU advierte de que los avances de los últimos años en Somalia están en peligro si no recibe ayuda

Somalia.- La ONU advierte de que los avances de los últimos años en Somalia está
Somalia.- La ONU advierte de que los avances de los últimos años en Somalia está - ABDKARIM MOHAMED/ICRC - Archivo

El país se enfrenta a una "triple amenaza" por inundaciones, la peor plaga de langostas en 25 años y la COVID-19

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Somalia se está enfrentando a una triple crisis por las inundaciones, la plaga de langostas y la pandemia de COVID-19, que viene a sumarse a una situación ya delicada tras décadas de conflicto, lo que podría echar por tierra los logros políticos y seguridad alcanzados en los últimos años a menos que la comunidad internacional ayude a evitar una catástrofe humanitaria, ha advertido la ONU.

"Somalia cuenta con menos mecanismos que los países vecinos para afrontar la situación por lo que el impacto de inundaciones, langostas y COVID-19 no es solo humanitario, sino que tiene el potencial de revertir algunos de los logros políticos y de seguridad en los que ha invertido la comunidad internacional en la última década", ha alertado el jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en el país, Justin Brady, que ha apostado por "seguir trabajando juntos y ampliar la coordinación con el sector privado, la sociedad civil y una mayor implicación de la diáspora".

El país del Cuerno de África ha sufrido recientemente graves inundaciones en el centro, que han dejado unos 500.000 desplazados, mientras que la plaga de langostas del desierto amenaza la seguridad alimentaria y la nutrición de muchos somalíes. A esto se ha sumado la pandemia de coronavirus.

Las inundaciones han afectado a más de un millón de personas, en general por el desbordamiento de ríos como el Shabelle. "Las inundaciones han sumergido los mercados y negocios, dejando a muchas personas sin ninguna fuente de ingresos", ha explicado Abdikarim Hussein Abdi, director de programas de la ONG local Development Action Network. "Los precios de los productos básicos se has disparado, las cosechas han quedado destruidas y la poca comida que llega al mercado es demasiado cara", ha subrayado.

Desde 1990, Somalia ha experimentado 12 sequías y 18 inundaciones, tres veces más que los desastres naturales registrados entre 1970 y 1990. En 2017, el país estuvo al borde de la hambruna por la sequía mientras que el año pasado las erráticas lluvias provocaron la peor cosecha desde la hambruna y las inundaciones de 2011.

CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA

Somalia también se ha visto golpeada por la pandemia, que está teniendo un fuerte impacto a nivel socioeconómico, incluida una reducción de las remesas de la diáspora así como de las posibilidades de trabajo ocasional. El país suma hasta el momento algo más de 2.000 casos y unos 80 fallecidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto al Gobierno y otros socios bilaterales, ha establecido tres laboratorios para realizar las pruebas en el país en Hargeisa, en Somalilandia; Garowe, en Puntlandia; y en Mogadiscio, y tiene previsto crear más.

"Tenemos una situación de los dos problemas de las inundaciones y la COVID-19 que convergen y refuerzan el impacto en la población y luego tenemos las langostas", ha subrayado Brady. "Esperamos que una parte de las cosechas de este año se pierdan por la plaga, lo cual afectará a la seguridad alimentaria de muchos somalíes", ha advertido el responsable de la OCHA.

El representante de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el país, Etienne Peterschmitt, cree que el impacto de la actual plaga, la peor que registra Somalia en 25 años, podría aumentar para septiembre de este año en medio millón el número de somalíes que pasa hambre. La agencia de la ONU ha incrementado sus acciones, incluida la adquisición de vehículos y material, para combatir la plaga.

Pero ante esta triple amenaza, la ONU ha advertido de que hacen falta fondos. "A menos que seamos capaces de aumentar nuestras operaciones de respuesta, a menos que consigamos la financiación adecuada de nuestros donantes, no seremos capaces de responder a esta necesidad del Gobierno", ha subrayado el representante de la OMS en Somalia, Mamunur Rahman Malik, antes de advertir de que "la ventana se está cerrando muy rápido".

Según la OMS, faltan fondos para la gestión de los casos de coronavirus, la vigilancia y el diagnóstico en laboratorio, así como la coordinación, todo ello fundamental para frenar la propagación. "Lo que estamos viendo en Somalia es que los casos no se diagnostican, pasan desapercibidos, el aislamiento y las medidas de cuarentena no están funcionando todo lo eficientemente que esperaríamos", ha subrayado Malik.

La OMS y sus socios han pedido 25,7 millones de dólares para apoyar al Gobierno somalí en su repuesta frente a la pandemia, pero solo han recibido el 20 por ciento de los fondos, mientras que la FAO y el Ejecutivo requieren 57 millones para combatir la plaga de langostas, pero hasta principios de mayo solo contaban con 24,2 millones.