Publicado 26/10/2021 18:03CET

Sudáfrica.- Un tribunal sudafricano tumba el último intento del expresidente Zuma para evitar ser juzgado por corrupción

Archivo - FILED - 10 November 2015, Berlin: Jacob Zuma, then President of South Africa, speaks during a press conference in Berlin. Photo: Wolfgang Kumm/dpa
Archivo - FILED - 10 November 2015, Berlin: Jacob Zuma, then President of South Africa, speaks during a press conference in Berlin. Photo: Wolfgang Kumm/dpa - Wolfgang Kumm/dpa - Archivo

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

El juicio por corrupción del expresidente sudafricano Jacob Zuma sigue adelante después de que el Tribunal Superior de Pietermaritzburg haya tumbado este martes el recurso que presentó para destituir al fiscal jefe, Billy Downer, quien le acusa de cobrar una serie de mordidas por parte de una empresa francesa de armamento.

La Fiscalía General sudafricana ha anunciado tras celebrar el fallo de este tribunal que Downer ejercerá como principal responsable de la acusación en el juicio contra Zuma, fijado ahora para el 11 de abril del año próximo.

La defensa del expresidente sudafricano presentó una demanda contra Downer acusándole de parcialidad y de haber filtrado información confidencial sobre el caso e informes médicos a los medios de comunicación, e incluso a la CIA, por lo que pidió que fuera apartado, en un intento por invalidar la acusación que inició.

El portavoz de la Fundación Jacob Zuma, Mzwanele Manyi, ha mostrado su descontento con la decisión del juez y ha anunciado que aconsejarán al expresidente sudafricano para que apele. "No se puede aceptar", ha dicho, informa el portal de noticias IOL News.

Zuma, quien ha estado presente junto a su hija en la lectura del fallo, había estado en prisión hasta hace un mes, al ser acusado de desacato por no acudir a declarar sobre la investigación por los supuestos pagos millonarios que habría recibido durante su mandato por parte de la empresa de armamento francesa Thales.

Zuma, que siempre ha negado dichas acusaciones, se puede enfrentar a una pena de hasta 25 años de prisión si es hallado culpable. Su entrada en prisión a principios de año por desacato provocó una de las peores olas de violencia jamás vista en Sudáfrica desde el régimen del 'apartheid', dejando unos 350 muertos.