Publicado 11/11/2020 19:01CET

Sudán.- Un alto cargo del rebelde SLM-AW viaja a Sudán del Sur para un posible proceso de paz con el Gobierno de Sudán

El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok
El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok - MOHAMED KHIDIR / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El 'número dos' de la facción del grupo rebelde Movimiento de Liberación de Sudán encabezada por Abdeluahid el Nur (SLM-AW), Abdalá Harrán, ha viajado a Sudán del Sur para abordar la posible participación de la formación en un proceso de paz con el Gobierno de Sudán.

El SLM-AW ha manifestado que el objetivo de la visita es discutir sobre las posibilidades de una paz sostenible en el país y trasladar los puntos de vista del grupo rebelde al respecto, según ha recogido la emisora sudanesa Radio Dabanga.

El viaje de Harrán a la capital de Sudán del Sur, Yuba, ha tenido lugar a invitación del presidente sursudanés, Salva Kiir, quien ejerció de mediador en el histórico acuerdo firmado el 3 de octubre entre el Gobierno de Sudán y el Frente Revolucionario de Sudán (RSF), una coalición de grupos rebeldes que operan en el país africano.

Sin embargo, el portavoz del SLM-AW, Mohamed el Nayer, ha explicado que "esta visita no tiene nada que ver con negociaciones con el Gobierno de Jartum o con la plataforma de conversaciones de paz de Yuba, sobre la que el movimiento dio una opinión clara desde el principio".

El grupo ha afirmado en numerosas ocasiones que sólo entrará en un proceso de paz una vez se haya restaurado la paz y la estabilidad en la región de Darfur. Los esfuerzos del primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, de abrir un proceso de conversaciones directas han fracasado hasta la fecha.

A pesar de ello, Hamdok manifestó en octubre que tiene confianza en la posibilidad de lograr un acuerdo con los grupos rebeldes que no firmaron el citado acuerdo, entre los que figura también el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán que encabeza Abdulaziz al Hilu (SPLM-N Al Hilu).

El conflicto en Darfur, que estalló en 2003, ha dejado al menos 300.000 muertos y obligado a más de 2,5 millones de personas a huir de sus hogares, según Naciones Unidas. El expresidente Omar Hasán al Bashir, así como otros altos cargos durante su mandatos, son buscados por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por supuestos crímenes de guerra y contra la Humanidad en el marco de este conflicto.

El Gobierno sudanés ha hecho de la paz con los rebeldes que luchan contra Jartum una de sus principales prioridades, ya que supone una de las condiciones clave para que Estados Unidos saque al país de la lista de patrocinadores del terrorismo, algo ya anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.

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