Publicado 03/10/2020 14:22CET

Sudán.- El Gobierno sudanés y los grupos armados estampan por fin su firma en el histórico acuerdo nacional de paz

Sudán.- El Gobierno sudanés y los grupos armados estampan por fin su firma en el
Sudán.- El Gobierno sudanés y los grupos armados estampan por fin su firma en el - Faiz Abu Bakr/APA Images via ZUM / DPA - Archivo

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno sudanés y los principales grupos armados del país han firmado este sábado en la capital de Sudán del Sur, Yuba, el histórico acuerdo de paz que pone fin oficialmente a casi 17 años de conflicto en el país.

Un año entero de negociaciones auspiciadas por el presidente sursudanés, Salva Kiir, han culminado en la firma del pacto entre el Gobierno y más de diez movimientos armados de Darfur, Kordofán del Sur y Nilo Azul, entre ellos faccionones tan destacadas como el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM-Norte), de Malik Agar y Yasir Arman, o el SLM (Ejército de Liberación de Sudán) de Minni Minawi.

De acuerdo con la base principal del texto, los grupos armados deberán ser desmantelados a cambio de la participación en el Gobierno y la integración de los combatientes en el Ejército regular. El acuerdo también aborda la cuestión de la seguridad y la justicia, incluida la creación de un tribunal especial para juzgar los delitos cometidos en Darfur, según recoge la agencia de noticias oficial sudanesa, SUNA.

Sin embargo, el éxito no es total. La alianza de firmantes de grupos armados, el llamado Frente Revolucionario de Sudán (RSF) no ha conseguido incorporar a dos importantes facciones: la del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán que encabeza Abdulaziz al Hilu (SPLM-N Al Hilu) y la del Movimiento de Liberación de Sudán de Abdeluahid el Nur (SLM-AW). El jefe de la negociación sursudanesa, Tut Gatluak, ha expresado su deseo de que estas dos facciones puedan incorporarse algún día a los acuerdos.

De hecho, Al Hilu, que lidera una gran comunidad cristiana entre una población mayoritariamente no árabe, llegó a principios de mes a un acuerdo por separado con Hamdok en Etiopía, acordando una tregua para facilitar la separación nominal entre Iglesia y Estado en la Constitución de Sudán.

El conflicto en Darfur, que estalló en 2003, ha dejado al menos 300.000 muertos y obligado a más de 2,5 millones de personas a huir de sus hogares, según la ONU. El expresidente Omar Hasán al Bashir, así como otros altos cargos durante su mandatos, son buscados por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por supuestos crímenes de guerra y contra la Humanidad en el marco de este conflicto.

También ha habido rebeliones en los estados de Kordofán del Sur y de Nilo Azul, situadas en la frontera con Sudán del Sur, pero estas han atraído mucha menor atención internacional. En todas estas regiones ha imperado en buena medida un alto el fuego desde la caída de Al Bashir en abril de 2019 con la esperanza de poder llegar a un acuerdo de paz.

El Gobierno de transición sudanés, encabezado por Abdalá Hamdok, ha hecho de la paz con los rebeldes que luchan contra Jartum una de sus principales prioridades, ya que supone una de las condiciones clave para que Estados Unidos saque al país de la lista de patrocinadores del terrorismo.

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