Publicado 03/11/2020 13:42CET

Sudán.- Sudán cierra los tribunales de orden público tras revocar unas leyes que limitaban la libertad de las mujeres

Una mujer reza en una iglesia de Sudán
Una mujer reza en una iglesia de Sudán - GETTY IMAGES / SPENCER PLATT - Archivo

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Sudán han anunciado el desmantelamiento de los tribunales de orden público, cerca de un año después de aprobar la derogación de las leyes que regulaban la libertad de vestuario, movimiento, asociación, trabajo y estudio de las mujeres en el país africano.

La jefa del aparato judicial sudanés, Neimat Abdalá Mohamed Jair, ha emitido una orden cancelando las órdenes para el establecimiento de estos tribunales, una medida que contempla que los casos que estuvieran pendientes de resolución sean enviados a tribunales ordinarios para los veredictos.

Así, la decisión de Mohamed Jair contempla que los edificios donde estos tribunales tenían sus sedes sean dedicadas a otras funciones judiciales, mientras que el personal será destinado a otros tribunales, según ha recogido el portal de noticias Sudan Tribune.

El Gobierno de transición de Sudán revocó las citadas leyes el 28 de noviembre de 2019 tras las numerosas críticas por la limitación de los derechos de las mujeres del país africano. La legislación fue impulsada durante el régimen de Omar Hasán al Bashir, derrocado en abril de 2019 tras un golpe de Estado militar.

Las leyes de orden público daban poder a las autoridades para controlar de forma arbitraria cómo vestían las mujeres, con quiénes hablaban y con quién es reunían. Los castigos iban desde los latigazos e incluso las ejecuciones por lapidación.

El texto, que imponía códigos sociales conservadores islámicos, incluía penas mediante azotes para aquellos que vulneraran la ley. Estas "leyes de moralidad" han sido usadas durante años para oprimir a las mujeres, incluidas activistas, estudiantes y vendedoras callejeras, con castigos que van desde flagelación hasta pena de cárcel, tal y como han denunciado varias ONG durante los últimos años.

El primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, destacó tras la decisión que estas leyes "fueron usadas como una herramienta de explotación, humillación y violación de los derechos" y que "muchos las usaron para la explotación financiera y psicológica".

"Por el camino, muchas mujeres y jóvenes sufrieron la confiscación de sus bienes y un daño inolvidable", dijo Hamdok, quien rindió tributo "a las mujeres y jóvenes del país que han sufrido las atrocidades provocadas por la aplicación de esta ley". "Ese momento fue una marca de victoria y un signo del bienestar de una nación cuyos hombres y mujeres jóvenes se ayudaron para cruzar las líneas de fuego y que no serán derrotados", dijo.

"Reitero nuestro compromiso de reforzar el importante papel de las mujeres y las jóvenes, que han contribuido en gran medida al éxito de esta gloriosa revolución, en la reconstrucción de Sudán. Estamos comprometidos a allanarles el camino retirando todos los obstáculos históricos, sociales y legales", remachó.