April 17, 2026, New York, New York, USA: SABINO EDWARD NYAWELLA AMAIKWEY, Deputy Permanent Representative of South Sudan to the UN, addresses the Security Council on the situation in South Sudan, challenging parts of the Secretary-General's report as goi - Europa Press/Contacto/Bianca Otero
MADRID, 1 May. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado este jueves una prórroga de un año para el mandato de la Misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS, por sus siglas en inglés), una medida que ha recibido el respaldo de trece de los quince miembros, entre los que no ha habido ningún voto en contra.
Con los citados trece votos a favor y apenas dos abstenciones --por parte de Rusia y China--, el Consejo ha aprobado la resolución 2824 (2026) para ampliar un año más la misión en Sudán del Sur con el fin de prevenir el retorno a la guerra civil y una escalada de violencia, al tiempo que supervisa el acuerdo de paz y el propio Consejo continúa evaluando la situación del país, así como el desarrollo de la misión.
En concreto, el alto organismo de la ONU ha decidido que la UNMISS siga desempeñándose en la protección de civiles y creación de las condiciones propicias para la prestación de asistencia humanitaria como actividad prioritaria, al tiempo que apoya el proceso de paz e informa e investiga posibles violaciones del Derecho Internacional Humanitario y violaciones y abusos de los Derechos Humanos.
Sin embargo, la resolución también incluye una reducción al tope de tropas y Policía: serán, como máximo, 12.500 militares y 2.101 agentes.
El Consejo también ha instado al Gobierno de transición sursudanés y a todas las partes a poner fin a los obstáculos a la misión de la ONU, a facilitar el acceso rápido y seguro de la asistencia humanitaria y a cesar toda forma de violencia y violaciones de Derechos Humanos.
EEUU AFEA RETROCESOS Y CHINA LAMENTA UN DEBILITAMIENTO DE LA MISIÓN
Por su parte, el embajador de Sudán del Sur, Sabino Edward Nyawella Amaikwey, ha pedido al Consejo de Seguridad que "el mandato (de la misión) evolucione de manera que refleje el progreso alcanzado y apoye las prioridades nacionales", instando a los socios a ejercer un rol de acompañamiento a un Ejecutivo que, ha defendido, aspira a fortalecer sus instituciones nacionales para que asuman la responsabilidad en ámbitos como la protección de civiles y la llegada efectiva de la ayuda humanitaria.
Su alegato, en cambio, ha chocado de pleno con lo manifestado por el enviado de Estados Unidos, Michael Waltz, que ha declarado que las acciones del presidente sursudanés, Salva Kiir Mayardit, están haciendo retroceder al país al tiempo que se aprovecha del apoyo internacional, afeando a Juba que, a pesar de la independencia, los acuerdos de paz y años de mandatos de la ONU, los habitantes del joven país africano aún esperan seguridad.
Año tras año, el Consejo "simplemente renueva el mandato una y otra vez", sin ningún cambio, ha alegado, señalando que dedican mucho tiempo a debatir la redacción del mandato "cuando el problema fundamental es un gobierno anfitrión que socava activamente sus compromisos de paz". "En 480 ocasiones se impidió el paso a las fuerzas de paz, se denegó el acceso humanitario, se obstaculizaron los vuelos de repatriación, se forzó el cierre de bases y se perdieron y malgastaron millones de dólares", ha lamentado.
Paralelamente, mientras que los representantes de Reino Unido, Archibald Young, y de Francia, Jérôme Bonnafont, han celebrado la luz verde a un texto que "responde a la situación sobre el terreno" y que "racionaliza el mandato de la misión", respectivamente, otros delegados diplomáticos han iluminado la decisión con tintes menos halagadores.
Incluso entre los votos a favor, el representante de República Democrática del Congo, Zenon Mukongo Ngay, en nombre también de Liberia y Somalia, ha subrayado que "Sudán del Sur sigue siendo una nación joven" que "no tiene experiencia previa en la organización de elecciones nacionales, mientras que la UNMISS sí cuenta con la memoria institucional y las capacidades técnicas necesarias". En este sentido, ha argüido que debilitar el papel político de la Misión y modificar su enfoque operativo "no refleja plenamente la realidad sobre el terreno", que, según él, se está deteriorando.
En líneas similares, el embajador de China, Sun Lei, que se ha abstenido en la votación, ha afeado precisamente que el texto debilita el mandato de la UNMISS, reduce su límite de tropas y ejerce una presión indebida sobre el Gobierno de Sudán del Sur en un momento de tensión en materia de seguridad y en el que sería "necesario" que la Misión ayudara a las instituciones sursudanesas a avanzar en su transición política.
A su vez, la única delegación restante que se ha abstenido, Rusia, ha asumido un tono marcadamente distinto y, pese a señalar los problemas de liquidez que han afectado a las misiones de la ONU y que la de Sudán del Sur, en este caso, "debe contar con suficientes recursos", ha acusado una "táctica de ejercer presión" sobre el país africano. Asimismo, la embajadora Anna Evstigniva ha lamentado "críticas y un alarmismo injustificado" sobre la situación, "en lugar de destacar los avances en el proceso político".