Publicado 15/10/2021 14:40CET

Sudán del Sur.- El presidente de Sudán del Sur cesa al director de la empresa petrolera estatal

Archivo - El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir
Archivo - El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir - LI XUEREN / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO - Archivo

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, ha cesado al director la empresa patrolera estatal, Bol Ring, sin dar detalles sobre los motivos de la decisión ni anunciar a la persona que le reemplazará al frente de Nilepet.

La decisión ha sido anunciada a través de un breve decreto presidencial leído en la cadena de televisión estatal, SSBC, cerca de un año después de su nombramiento en sustitución de Chol Deng Thon Abel para encabezar un programa de crecimiento económico.

Sin embargo, la gestión de Nilepet ha sido objetivo de críticas, en medio de las crecientes denuncias sobre nepotismo y corrupción en el seno de la empresa. Kiir ha cesado desde 2015 a tres directores de la empresa, sin anunciar nunca los motivos, tal y como ha recogido la emisora Eye Radio.

El propio Ring ha sido acusado recientemente de haber ordenado la transferencia de 250 millones de dólares (alrededor de 216 millones de euros) de las cuentas de la empresa a sus cuentas privadas en Dubái y Jartum, si bien ha rechazado la veracidad de estas informaciones, según la cadena de televisión británica BBC.

La empresa, creada en 2012, está al frente de las operaciones en la cadena de explotación de petróleo en el país, la principal fuente de ingresos en Sudán del Sur. La ONG The Sentry denunció en 2018 que el Gobierno habría usado fondos de la empresa para financiar a milicias responsables de "horribles actos de violencia" durante el conflicto.

The Sentry --que fue cofundada por el actor estadounidense George Clooney y John Prendergast-- subrayó que "millones de dólares fueron pagados a varias compañías que son parcialmente propiedad de oficiales responsables de financiar a milicias aliadas del Gobierno".

Por su parte, un panel de Naciones Unidas denunció en septiembre que líderes políticos, militares y empresariales de Sudán del Sur han estado implicados en actos de corrupción "a gran escala", lo que ha socavado la estabilidad y ha azuzado el conflicto armado y la violencia en el país, sumido en un periodo de transición desde el acuerdo de paz de 2019.

En este sentido, afirmó que el aparato militar y de seguridad "está íntimamente vinculado con el sector petrolero de Sudán del Sur" y resaltó que ello ha provocado una industria petrolera "altamente militarizada", incluido un "flagrante control de Nilepet" por parte del Servicio de Seguridad Nacional (NSS).

El panel reiteró que "el saqueo y la militarización de recursos críticos han significado que el Gobierno de Sudán del Sur no ha cumplido sus obligaciones sobre Derechos Humanos con sus ciudadanos y el fracaso a la hora de lograr el desarrollo socioeconómico ha significado que mujeres, hombres y niños sigan expuestos a una vulnerabilidad, pobreza y sufrimientos extremos".

Sudán del Sur cuenta con un Gobierno de unidad que echó a andar tras la materialización del acuerdo de paz firmado en 2018 por Kiir y el líder rebelde Riek Machar, quien fue nombrado nuevamente para el cargo que ocupaba antes de la guerra civil. Entre los principales puntos pendientes figura la unificación de las fuerzas de seguridad, prevista para noviembre.