Publicado 08/05/2020 21:33CET

Los talibán trasladan a EEUU que no tienen en su poder a un contratista estadounidense raptado en enero en Afganistán

Afganistán.- Los talibán trasladan a EEUU que no tienen en su poder a un contrat
Afganistán.- Los talibán trasladan a EEUU que no tienen en su poder a un contrat - GETTY IMAGES / MAJID SAEEDI - Archivo

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

Los talibán han trasladado al Gobierno de Estados Unidos que el rehén estadounidense Mark Frerich, desaparecido en Afganistán, no se encuentra en poder del grupo, días después de que Washington confirmara que había pedido a los insurgentes su liberación.

El enviado especial de Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Khalilzad, trasladó la petición en su reunión del miércoles en Qatar con altos cargos del grupo. Las autoridades estadounidenses y la familia de Frerich han señalado que el contratista fue raptado a finales de enero.

"Khalilzad ha pedido su liberación y ya había hecho peticiones similares en nuestras reuniones previas con él", ha dicho el portavoz de los talibán, Suhail Shahin, en declaraciones concedidas a la emisora estadounidense Voice of America.

"Por nuestra parte, se le ha trasladado otra vez que Mark Frerich no está con nosotros ni nosotros le capturamos", ha agregado. Por el momento ningún grupo ha reclamado la autoría del secuestro.

Las autoridades han apuntado a la Red Haqqani como responsable del secuestro. El líder de este grupo, Sirajudín Haqqani, es además el 'número dos' del grupo insurgente, con el que está aliado.

Sin embargo, Shahin ha recalcado que, si los talibán hubieran secuestrado al contratista, se lo hubieran dicho "explícitamente" a Khalilzad, "de la misma forma que se hizo en el pasado cuando tuvimos a estadounidenses". "También publicamos vídeos y compartimos su información con los medios, pero no es el caso ahora", ha añadido.

La reunión entre Khalilzad y la cúpula talibán tuvo lugar en el marco de los esfuerzos de Estados Unidos por relanzar el proceso de conversaciones directas entre los insurgentes y el Gobierno afgano, a raíz del histórico acuerdo de paz del 29 de febrero entre Washington y el grupo.

El acuerdo preveía la liberación de 5.000 prisioneros de dicho grupo por parte del Gobierno afgano antes del inicio de las conversaciones de paz, lo que se ha convertido en el principal escollo de cara al pistoletazo de salida al proceso.

El Gabinete afgano aceptó liberar a 1.500 presos como gesto de buena voluntad para posibilitar el diálogo con los talibán pero los milicianos exigen que entregue a los 5.000 prisioneros contemplados en el pacto firmado con Estados Unidos.

Por contra, la Presidencia afgana ha condicionado estas liberaciones y ha pedido a los talibán que "reduzcan la violencia" y "el asesinato de afganos", ante el incremento de los ataques por parte de los insurgentes.