Tania, la inolvidable guerrillera compañera del Che Guevara

Actualizado 31/03/2017 2:29:25 CET

   BUENOS AIRES, 19 Nov. (Notimérica) -

   Este sábado se cumplen 79 años del nacimiento de la mujer que lo dio todo por Cuba y por la revolución: la guerrillera argentina Tamara Bunke, conocida por morir luchando en las filas del Che Guevara y por su trabajo como espía para el Gobierno revolucionario cubano.

   Desde joven su vida estuvo muy relacionada con la política, ya que con tan 15 años Bunke viajó con sus padres a la República Democrática Alemana, siendo admitida en el Partido Socialista Unificado de Alemania en 1955.

   La guerrillera argentina también viajó por África y América Latina, realizando estudios de folklore, aunque en 1960, se sostuvo que viajaba por órdenes del servicio de inteligencia de Alemania Oriental (Stasi).

   Fue en ese momento cuando se produjo el triunfo de la Revolución Cubana, el movimiento revolucionario cubano de izquierda que provocó la caída del régimen del dictador Fulgencio Batista y, consecuentemente, la llegada al poder del líder del Ejército Guerrillero, Fidel Castro.

   Este triunfo fue recibido con alegría por Bunke, que conoció al Che Guevara cuando éste viajó a Alemania Oriental al frente de una delegación comercial del Gobierno revolucionario cubano.

TANIA, LA ESPÍA INFILTRADA

   En 1961, Bunke se trasladó a Cuba donde estudió periodismo en la Universidad de La Habana, ciudad en la que se quedaría para trabajar en el Ministerio de Educación (MINED), en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y en la Dirección Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

   Dos años después empezó a entrenarse con el fin de servir en tareas de inteligencia de los servicios de espionaje cubanos, momento en el cuál comenzó a ser conocida como Tania. La adopción de este nombre de guerra fue por la partisana soviética Zoya Kosmodemiánskaya, que durante la Segunda Guerra Mundial también había llevado este nombre en la clandestinidiad.

   Sus primeras misiones tuvieron lugar en Bolivia, cuando bajo órdenes del propio Che Guevara, Bunke tuvo que establecer relaciones con representantes de la clase política y del ejército, con el fin de crear condiciones favorables para la apertura de un futuro frente revolucionario. Para ello, adoptó la identidad de Laura Gutiérrez Bauer.

   Tras establecer vínculos con personas de la talla del jefe de la Dirección Nacional de Informaciones de la Presidencia, Gonzalo López Muñoz, su grado de infiltración fue tan alto que trabó amistad con el ministro de Defensa boliviano, Alfredo Ovando Candía, y el presidente de Bolivia, René Barrientos Ortuño.

   En 1966 el trabajo de Bunke fue evaluado como "exitoso" por el gobierno cubano. Por ello se le concedió la membresía dentro del Partido Comunista de Cuba.

   A partir de este momento, el trabajo de la guerrillera argentina consistió en ser una "espía durmiente", tan sólo se dedicaba a reunir datos mediante la infiltración, mientras esperaba órdenes para entrar en acción, ya que hasta ese momento no había participado de forma activa en una guerrilla.

   Sin embargo, al enterarse de que el Che Guevara había llegado a Bolivia para iniciar una lucha de guerrillas, Bunke se unió al grupo guerrillero para entrar en combate. No obstante, fue destinada a la práctica de funciones de enfermería e intendencia, lejos de la primera línea de combate.

   Más adelante y debido a las dificultades de la vida en los campamentos guerrilleros y al duro clima tropical, la salud de Bunke empezó a quebrantarse. La revolucionaria argentina murió luchando el 31 de agosto de 1967, durante una emboscada en el Río Grande de Bolivia.