Publicado 05/08/2020 19:44CET

El tribunal internacional que juzga el asesinato de Rafik Hariri aplaza su veredicto por las explosiones en Beirut

Líbano.- El tribunal internacional que juzga el asesinato de Rafik Hariri emitir
Líbano.- El tribunal internacional que juzga el asesinato de Rafik Hariri emitir - COURTNEY KEALY - Archivo

MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Especial para Líbano (TEL) ha anunciado este miércoles el aplazamiento al 18 de agosto del veredicto en el caso por el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri en un atentado con bomba ejecutado el 14 de febrero de 2005 en la capital del país, Beirut, a raíz de las explosiones que sacudieron el martes el puerto de la ciudad, que han dejado al menos 135 muertos y más de 5.000 heridos.

El tribunal ha señalado en un comunicado que la decisión de aplazar el veredicto, previsto para este viernes, se debe al "respeto por las incontables víctimas de la devastadora explosión que sacudió Beirut el 4 de agosto y al periodo de luto de tres días en Líbano".

"El TEL está profundamente triste e impactado por estos sucesos trágicos", ha manifestado, antes de trasladado su "solidaridad" al pueblo libanés "en estos momentos difíciles".

"La bandera del TEL ondea a media hasta hoy para honrar a los que perdieron su vida, a los heridos y a los que siguen desaparecidos como resultado de la explosión en Beirut", ha remachado el tribunal internacional.

El TEL había anunciado el 10 de julio que emitiría el 7 de agosto el veredicto por el asesinato de Hariri en un atentado con coche bomba en Beirut, que se saldó con 22 muertos y más de 220 heridos.

A pesar de que la autoría del atentado fue reclamada por un grupo fundamentalista hasta entonces desconocido llamado Victoria y Yihad en la Gran Siria, la acusación considera que se trató de una reclamación falsa para alejar las sospechas del partido-milicia chií Hezbolá.

Los cuatro acusados principales permanecen fugados y Hezbolá ha expresado en numerosas ocasiones su rechazo a entregarles a las autoridades, alegando que las acusaciones son infundadas y que el tribunal está politizado e influenciado por Estados Unidos e Israel.

Se trata de la primera vez que un tribunal internacional celebra un juicio 'in absentia' desde los juicios de Nuremberg tras la Segunda Guerra Mundial, en los que se determinó y condenó las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y colaboradores de la Alemania nazi.