Publicado 03/02/2021 13:59CET

Un tribunal de Sudán rechaza suspender el juicio contra el expresidente Omar Hasán al Bashir por el coronavirus

El expresidente de Sudán Omar Hasán al Bashir
El expresidente de Sudán Omar Hasán al Bashir - MOHAMED KHIDIR / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Sudán ha rechazado la petición del expresidente Omar Hasán al Bashir para suspender el juicio contra él y otras cerca de 30 personas por su responsabilidad en el golpe de Estado de 1989 que le alzó al poder en el país africano.

El tribunal, encabezado por el juez Ahmed Alí Ahmed, ha dado su negativa a la petición de la defensa de suspender los procedimientos a causa de la pandemia de coronavirus y ha destacado que se han adoptado las medidas necesarias para garantizar la seguridad.

La defensa había reclamado además la suspensión de los procedimientos argumentando que el tribunal no tenía competencias y acusó a uno de sus integrantes de parcialidad, si bien esta petición ha sido igualmente rechazada, según ha informado la agencia estatal sudanesa de noticias, SUNA.

Las investigaciones en torno al golpe de 1989 son un importante paso por parte del Gobierno de transición pactado tras la asonada militar contra las agrupaciones políticas islamistas que ayudaron a Al Bashir a llegar al poder y a mantenerse en el cargo durante cerca de 30 años.

El expresidente fue derrocado en abril de 2019 en otra asonada militar tras meses de manifestaciones populares en su contra, reprimidas con brutalidad por parte de las fuerzas de seguridad. Las movilizaciones se saldaron con cientos de muertos.

Posteriormente, la junta y las formaciones opositoras pactaron la creación de un Gobierno de transición con representantes militares y civiles que estará al frente del país hasta la celebración de las próximas elecciones en el país africano.

Al Bashir fue condenado a finales de 2019 a prisión por cargos de corrupción pero nunca ha sido procesado por los supuestos crímenes contra la Humanidad. Contra él pesan además dos órdenes de arresto del Tribunal Penal Internacional (TPI) por genocidio, crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra por los presuntos abusos cometidos bajo su mando en la región de Darfur.