Publicado 09/11/2020 01:01CET

Túnez.- Amnistía denuncia que la libertad de expresión corre peligro en Túnez por sus leyes "desfasadas y represivas"

04 July 2020, Tunisia, Tunis: Tunisian leader of the Free Destourian Party (PDL) Abir Moussi, takes part in a sit-in in front of the Municipal Theatre demanding the departure of Speaker of the Tunisian Assembly of the Representatives of the People and Pre
04 July 2020, Tunisia, Tunis: Tunisian leader of the Free Destourian Party (PDL) Abir Moussi, takes part in a sit-in in front of the Municipal Theatre demanding the departure of Speaker of the Tunisian Assembly of the Representatives of the People and Pre - Chokri Mahjoub/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ONG Amnistía Internacional ha alertado este lunes de que la libertad de expresión en Túnez atraviesa un momento peligroso dadas sus leyes "desfasadas y represivas" contra las opiniones en la red.

"Las autoridades tunecinas deben abstenerse inmediatamente de utilizar leyes desfasadas, represivas y excesivamente amplias para procesar a personas por ejercer su derecho a la libertad de expresión en Internet", ha hecho saber Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional concluye que, de 2018 a 2020, al menos 40 personas han sido procesadas sólo por publicar en Internet comentarios críticos con la Policía o con autoridades locales o estatales.

En este sentido, la directora adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, Amna Guellali, considera "verdaderamente alarmante" que, diez años después de la Revolución de los Jazmines que acabó en el derrocamiento del autócrata Zine El Abidine Ben Ali, se esté actuando contra activistas y blogueros/as mediante procesamientos en virtud de unas leyes que se remontan a los tiempos de la represión"

"Estos procesamientos hacen peligrar los avances en materia de derechos humanos logrados hasta ahora en Túnez, donde el derecho a la libertad de expresión es un valor de la revolución conquistado con gran esfuerzo", apunta Guellali.

Aunque Amnistía matiza que en la mayoría de estos casos no se dictó finalmente pena de prisión, las medidas previas como la citación para interrogatorio, la acusación formal y el propio juicio equivalen a un "acto de hostigamiento e intimidación contra los críticos del Gobierno", y disuaden a otras personas de expresar sus ideas en libertad.

Pedimos a las autoridades legislativas que consideren prioritaria la reforma de todas las disposiciones jurídicas excesivamente amplias y en gran medida desfasadas que permiten la represión, para evitar nuevos retrocesos y cumplir plenamente la obligación de Túnez de respetar y hacer respetar el derecho a la libertad de expresión".

RETROCEDIENDO EN LOS LOGROS DE LA PRIMAVERA ÁRABE

Aunque Amnistía considera el único caso de éxito de la Primavera Árabe, su Ministerio del Interior amenaza abiertamente con procesar a quien critique legítimamente la conducta policial, y el número de personas procesadas por publicaciones en Facebook donde se destapan casos de presunta corrupción, se critica a las autoridades o se "insulta" a cargos públicos no ha parado de crecer.

Por ello, la ONG pide a los diputados tunecinos que "consideren prioritaria" la reforma de toda legislación que penalice o coarte de otra forma el legítimo derecho a la libertad de expresión, ante una creciente intolerancia la crítica en los últimos años.

En particular, relata Amnistía, desde una declaración emitida por el Ministerio del Interior el 18 de octubre de 2019 en la que anunciaba "acciones judiciales contra quienes de manera intencionada ofendan, cuestionen o atribuyan falsas acusaciones a sus departamentos".

Según el recuento de Amnistía, en el plazo de un año fueron citados a investigación al menos cinco activistas para investigación por criticar a las fuerzas de seguridad en Internet con motivo de una campaña contra un proyecto de ley dirigido a reforzar la impunidad.

Por ejemplo, el 7 de octubre de 2020, Myriam Bribri, activista contra la impunidad, recibió una citación de la policía judicial de Sfax después de publicar una opinión crítica sobre la policía en Facebook. Al día siguiente se presentó para ser interrogada sobre una denuncia del secretario general del sindicato de las fuerzas de seguridad en Sfax, donde se la acusaba de "insultos a la policía".

Amnistía recuerda, este sentido, que el derecho internacional no reconoce el "insulto" como delito y lo considera protegido por la libertad de expresión.

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